Disolución

“Esta vida, sincera me confesó:

▬ Soy tan sensitivamente espiritual como consistentemente orgánica”

***

Aplicado, sitúo el timbre

y recuento la métrica,

escarbo dentro del saco

de las consonancias

o recabo en el salto

de términos asonantes,

busco el qué del orden

y un melódico matemático,

mientras, al hacerlo…

gozo con la faena.

Aplicado, ordeno en el cajón

los calcetines y los calzoncillos,

los jerseys y las tantas camisetas;

los efectos y prendas que me sirven

al vestir mi pasajera materia.

Anarquista, escalono los versos

y rejunto los golpes de acentos,

olvidado de cortantes hiatos

o rebajar mediante sinalefas.

Permito que un salvaje torrente

explosione y conjugue

desentendido de compases o reglas,

aquellas alineadas estrofas

surgidas por deferencia de los astros

como regalo a los hombres

que son poemas que cuentan.

Despistado, me dejo llevar

por espontáneos impulsos

que surgen aleccionando

y, más tarde, como barba asoman,

en la forma de útiles experiencias.

» De poco sirve un cerrojo que encadene un contenido…

es libre la belleza implícita en el versar de cualquier poeta.

Poca utilidad tiene una horma concreta,

si un escritor pretendiera

tocar la mente o alcanzar como flecha el alma de alguien

con suficiente fuerza o esmerada suavidad.

Un ser alterna ideas con sentimientos,

diluye las rocas dentro de un mar,

la física de su equilibrio no se reduce

a una extensa e impresionante cordillera

o a un diminuto alfiler perdido en un pajar.»

318-omu G.S. (Bcn-2013)

disolución

Prisioneros de paisajes

prisionero de paisajes 

Antes: un lápiz o una pluma delatora

cuales descorren pensares o vivencias,

o sentimientos que adueñándose de uno

conceden precipicio u otorgan gozo.

 

Antes resultaban frecuentes

millones de mensajes escritos a mano;

odio y esperanza,

la ayuda deletreada,

viajes, proyectos y amor;

una carta que fue metida dentro de una saca

tras ser comida por la boca de un famélico buzón.

 

Antes transcurría un tiempo,

existía un remite igual que una esperada respuesta

con la consiguiente espera.

 

(Envío cartas y aguardo respuesta;

vengan dentro de un sobre; saludos y abrazos,

noticias y ánimos,

imágenes y recuerdos;

en un simple y bien doblado papel

el contenido de un inmenso arcón).

 

Ahora: Una pantalla habla al instante

mediante las alineadas teclas

de un teléfono móvil o de un ordenador.

Asoman cortas las distancias

y primitivos quedan los tiempos de espera.

 

(Confieso que añoro

los triangulares pliegues de los sobres.

Lo mismo que echo mucho en falta

aquellas manchas de tinta

que reseñaban las huellas de mis dedos).

 

« El progreso jamás olvide

que la nostalgia forma parte de mi condición.»

 

Antes: Multitud de piernas haciendo camino

y carromatos tirados por caballos y burros

que cargando los víveres recolectados

los repartían por ciudades y pueblos.

Antes; mil kilómetros: Lejanía.

Un verano y sillas en los portales.

Botijos y porrones amanerando

largas y amenas tertulias.

 

Ahora: Transcurridas nueve horas

cruzamos vastos océanos

recorriendo tres mil millas.

(Café en Marraquech

y cena en Alejandría).

Ahora los vecinos de puerta ni se saludan

y los transgénicos, disfrazados de salud,

irrumpen en los estómagos, invaden nuestras cocinas.

 

Ya pasó el tiempo de las gruesas cuerdas de esparto.

Las manos olvidaron las trenzas y el mimbre,

cual, triste y lloroso, quedó arrinconado.

Ya convino el hombre en una resistente alianza

con las herramientas eléctricas,

con los monótonos moldes y el plástico.

 

« ¡Madre!, vísteme con algodón.

¡Madre!, bríndame el roce del hilo,

que es mi piel tan fina como delicada

y cualquier áspero roce le causa quemazones.»

 

Hoy la velocidad le ha ganado la partida

al sosiego y a la pausa,

estropeados chirrían los frenos,

detenerse suena a imposible

y hacerle un quiebro al reloj

aduce como irrisorio;

sería como convertir en apuesto príncipe

al rechoncho sapo de un estanque

con el beso de una endiosada princesa

que solamente sabe de espejos e imágenes

cuando la belleza del mundo compara.

 

( Libérense los domingos de relojes y alarmas.

Protéjase el reposo que contiene un buen respiro

para, al menos, alguno de los días de la semana).

 

Antes; arbolados valles, hablando cercanos,

vertían sus gracias;

a dos pasos y frecuentes resonaban los trinos,

las estridencias sonoras desafinaban lejanas.

 

El ajetreo de ciudades resoplaba extrañamente,

sus calles, todavía de tierra fértil,

admitían ser sembradas,

y los hombres, alejados del inútil consumo,

con un indispensable poco se conformaban.

 

Ahora; la tala indiscriminada

es una evidente fatalidad que extravía el oxígeno.

Es ladrona devorando los bosques.

 

Asesina es la ambición,

por desproporcionada acuchilla al imprescindible equilibrio.

Perdidas quedan las palabras gracias y perdón

cuando por la ciudad, (deshumanizado hormiguero),

agudizando mis sentidos transito.

 

En estos ahoras perece la confianza,

todo recaba inundado por el miedo.

Cual insta a que sean multiplicadas las cerraduras,

y a que el helor penetrante de verjas y candados

envuelva y precinte la lumbre de hogares

que por tantos siglos estuvo,

sin remilgos ni renuncias, para otros dispuesta.

 

Insaciable y voraz: El tejido asfáltico recubre

la frondosa hierba, engulle gratos aromas.

Conforma aburridos paisajes,

asemejando ser sus cárceles grises

un insulso laberinto.

Y su inseparable pareja, el musculoso hormigón,

se presenta alzándose

con su apariencia omnipotente

escondiendo su verdad babilónica.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Per un cos i un esperit / Por un cuerpo y un espíritu

 cala sr. ramon

«… perquè semblant tan proper

puc trobar-me tan lluny.

Perquè encara que creguessis que he marxat,

al teu costat sempre trobaràs

un trosset meu aplegant-se amb tu.»

 

 

Ja arribat aquest sol matiner,

que asseca, complaent,

cadascun dels plors filats per la nit,

els que viuen i dormen,

recollits, dins de la sorra.

 

¡Ja arribada la llum del matí!,

el negre cau rendit i els colors és desvetllen,

així obrint-nos els ulls; sent corrioles.

 

Sota el sol de l’estiu;

tovalloles atenent les pells, (estirades).

I circumstancials i acollidores ombres,

de roba, plàstic o paper;

fent d’arbres propers o d’amagatall;

servint de racó prestat, (algunes estones).

Cridats per la feblesa del fred;

cossos totalment despullats que, atrevits,

fan goig per poc vergonyosos.

També cossos mig nus i daurats,

que tapats amb exacta precisió

per tèxtils escuts,

només ens deixen intuir el grat pecat,

aquell secret a veus

que en contats moments, pocs perdonen.

 

Aprofitant la calor surten a passejar;

músculs plens de brillantor: estilitzats,

i els apagats per l’oblit o el menjar;

aquells tants, poc atractius.

Els pits joves i drets,

assolits per la joventut,

o d’altres, (pel propi pes de l’edat),

mirant cap avall,

ensopits, tot caiguts.

 

(I al fons, el mar;

com un enlluernador passeig

menjant-se o vestint el cel,

tan inspirador; com un calidoscopi;

regalant-nos un ampli imaginari).

 

Emparats pels mesos de caliu;

dones suaument parlant,

(potser confessant-se somnis de llit).

I homes calladament llegint,

(potser creient-se aventurers o perfectes amants,

o potser… corrent darrere d’una pilota).

 

(Pensaments i paraules.

Música, somnis i treball;

tot plegat abraçant-se

en el dret de l’estiu.

L’escuma del mar es desfà

en arribar els meus peus a tocar,

i a les hores sols sé de debò,

que en estimar el so de l’aigua,

el gra de sorra que avui sóc,

esdevé com bombolla).

 

La platja recull:

crits i rialles,

galledes i paletes,

sots i castells;

petits dits buscant un desig,

gratant el futur;

la infantesa vivint el plaer

de sentir-se oblidats,

quan la llibertat conversa

davant les ones del mar

i com gavina els visita.

 

(De blau, el cristall;

pica les cloïsses i els crancs,

poleix les roques

i els esmolats vidres arrodoneix.

Blau és ara aquest transparent,

tan aspre i a un cop tan suau

que em fa reconèixer la inherent dualitat

que se m’apropa i tinc sempre per veïna).

 

Plena d’alens viu la platja,

(somriu la costa),

d’olors a cremes,

a truites i embotits.

Alè de força gana

i entrepans mossegats;

de tomàquet i ceba dolça.

Alè corrosiu: filtres enfonsats.

La tos i el fum del tabac.

 

(Alè important el del mar;

suor de minerals

que caminen desfets a dins del vent

i en respirar-los la meva pell

em posseeixen.

La suor del mar em xiula tantes veritats

que la confusió es dissol,

així quedant clar el meu cor,

esclarint-se el meu cap

de foscors i de dubtes.

 

Boig de pau,

retorna el seny,

que de mi gaudia tan lluny com apartat.

Aquí ja propera, (a tocar),

trobant-se aquesta consciencia

que em fa saber un glop de temps

nadant en un mar immens

des del principi).

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

 

***   ***   ***

 

(castellano)

 

«… porque pareciendo tan cercano

puedo encontrarme tan lejos.

Porque aunque creyeras que he marchado,

a tu lado siempre encontrarás

un trocito mío reuniéndose contigo.»

 

Ya llegado este sol tempranero,

que seca, complaciendo,

cada uno de los llantos hilados por la noche,

los que viven y duermen,

recogidos, dentro de la arena.

 

¡Ya llegada la luz de la mañana!,

el negro cae rendido y los colores es desvelan,

así abriéndonos los ojos; siendo poleas.

 

Bajo el sol del verano;

toallas atendiendo las pieles, (estiradas).

Y circunstanciales y acogedoras sombras,

de ropa, plástico o papel;

haciendo de árboles cercanos o de escondrijo;

sirviendo de rincón prestado, (algunos ratos).

Llamados por la debilidad del frío;

cuerpos totalmente desnudos que, atrevidos,

son buenos de mirar, por poco vergonzosos.

También cuerpos medio desnudos y dorados,

que tapados con exacta precisión

por textiles escudos,

sólo nos dejan intuir el grato pecado,

aquel secreto a voces

que en contados momentos, pocos perdonan.

 

Aprovechando el calor salen a pasear;

músculos llenos de brillantez: estilizados,

y los apagados por el olvido o la comida;

aquellos tantos, poco atractivos.

Los pechos jóvenes y derechos,

logrados por la juventud,

u otros, (por el propio peso de la edad),

mirando hacia abajo,

amodorrados, todo caídos.

 

(Y al fondo, el mar;

como un deslumbrante paseo

comiéndose o vistiendo el cielo,

tan inspirador; como un calidoscopio;

regalándonos un amplio imaginario).

 

Amparados por los meses de calor;

mujeres suavemente hablando,

(quizás confesándose sueños de cama).

Y hombres calladamente leyendo,

(quizás creyéndose aventureros o perfectos amantes,

o tal vez… corriendo detrás de una pelota).

 

(Pensamientos y palabras.

Música, sueños y trabajo;

todo ello abrazándose

en el derecho del verano.

La espuma del mar se deshace

al llegar mis pies a tocar,

y entonces sólo sé de verdad,

que al amar el sonido del agua,

el grano de arena que hoy soy,

acontece como burbuja).

 

La playa recoge:

gritos y risas,

cubos y paletas,

hoyos y castillos;

pequeños dedos buscando un deseo,

rascando el futuro;

la niñez viviendo el placer

de sentirse olvidados,

cuando la libertad conversa

ante las olas del mar

y como gaviota los visita.

 

(De azul, el cristal;

pica las almejas y los cangrejos,

pule las rocas

y los afilados vidrios redondea.

Azul es ahora este transparente,

tan áspero y a la vez tan suave

que me hace reconocer la inherente dualidad

que se me acerca y tengo siempre por vecina).

 

Llena de alientos vive la playa,

(sonríe la costa),

de olores a cremas,

a tortillas y embutidos.

Aliento de bastante hambre

y bocadillos mordidos;

de tomate y cebolla dulce.

Aliento corrosivo: filtros hundidos.

La tos y el humo del tabaco.

 

(Aliento importante el del mar;

sudor de minerales

que andan deshechos adentro del viento

y al respirarlos mi piel

me poseen.

El sudor del mar me silba tantas verdades

que la confusión se disuelve,

así quedando claro mi corazón,

esclareciéndose mi cabeza

de oscuridades y de dudas.

 

Loco de paz,

vuelve la cordura,

que de mí disfrutaba tan lejos como apartada.

Aquí ya cercana, (a tocar),

encontrándose esta conciencia

que me hace saber un trago de tiempo

nadando en un mar inmenso

desde el principio).

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

 

Sopa de tiempos

El pasado suena tan lejano como tardío…
pero sustenta un potente eco que,
haciéndonos entender,
resguarda la mayor de las sabidurías
mientras en nosotros pervive.
El futuro queda siendo un anhelo incierto;
una pluma de ave en la cuerda floja;
como un equilibrio del tiempo y pronta revolución.
Y siempre es el presente un beso espacial
que cae sobre todos.
La alianza que perdura.
El resplandor vigente de una joya;
cual supera al terco imaginario
dada la inquebrantable consistencia de su valor.

Y una vida sólo es la simple cadena en que se unen
todos los citados pasados y futuros como presente,
siendo argolla que enlaza cada eslabón.

318-omu G.S. (Bcn-2013)

-vueltas de tuerca-

La ficción

distorsion canal

La ficción es tan sólo
una vuelta más,
un giro añadido
a esa llave que penetró
dentro del paño.

La ficción nos da a palpar
aparentes imposibles.
Antes de que el hombre
llegue y fije
una hora estipulada.

La ficción: una naturaleza eficaz.
La realidad que le da nulidad a los relojes.
Cabalgando en ella;
las épocas se unen,
las que se fueron con las que vendrán,
y… hasta los sueños consiguen hacerse tangibles.

318-omu G.S. (Bcn-2013)

-vueltas de tuerca-

Retales eróticos (R)

 

El erotismo está…

a resultas del perdido

último botón de tu blusa,

dejándome ver tu delicada piel;

por un instante, tu ombligo.

 

Rezuma erotismo…

tu cálido contacto

al rozar mi hombro desnudo.

Impregna de erotismo…

esa fragancia grácil

del perfume que nos enamora.

El erotismo todo lo rocía,

está esparcido por el aire.

 

Eróticos son los movimientos

de los dedos de tu pie,

se sacuden el polvo

como tocando el piano.

Erotismo en unos cabellos revueltos

moviéndose libres al son del viento,

danzando espontáneos

ante una tormenta de invierno.

 

Con sumo erotismo se desliza,

como un guante el fino mantel,

el cual adereza

la madera de la mesa.

De imprevisto resbala desmemoriado,

olvida de asirse, ¡va y se cae!

 

Erotismo en el agua de una fuente…

cuando se filtra por las rendijas del sumidero.

O también, cuando presta corre llena de reflejos,

por el cauce del río,

por una alta cascada,

o calle abajo.

 

Erotismo al sorber el postre;

en el apretón de tus labios

relamiendo la cucharilla.

Alimentado por esas carnosas arrugas

repletas de luminiscencias,

suaves arrugas de tonos encarnados.

  Sigue leyendo

Tan…

cami d la primavera

 

Tan fenomenal como relajar una boca tensa

y convertirla en convexa al hacerla reír.

O, tan maravilloso; como a una mirada desafiante,

extremadamente punzante,

convertirla en roma, en amigable,

al indicarle un rincón de esparcimiento

donde respirar despreocupada y solazarse.

 

Tan perjudicial como invocar al sufrimiento y al llanto;

como plañir quebrándonos absorbidos por el desencanto.

Así, hasta terminar; muertos,

todos ahogados,

sin haber hallado la solución, una manera;

el salvavidas donde encontrarnos.

 

Tan sencillo como contemplar los rostros cambiantes del cielo

recostados sobre una hamaca.

Y penetrados por el azul,

(azul tiznado con novedosos y relucientes pensamientos),

bebernos la luz de la constelación más alejada.

Sigue leyendo

… porque andan unidos.

«Si el cielo quisiera                        simplicitat                                       

tener esqueleto…

escogería que lo conformaran

agraciados árboles desnudos.»

**

Desde el amor nos llega

 aquel cuerpo,

la unidad en un color,

que indeleble

resiste a la intemperie

… nunca jamás se extingue.

-apuntes de amor-

Acerca de una dictadura camuflada

carcel

Un sistema no puede considerarse que funciona correctamente, cuando despiadado, deja mudos, anula por completo la voz de infinidad de ciudadanos que, claman pidiendo sea justo el reparto, solicitando que en este planeta impere el equilibrio.

« Cómo poder llegar a creer y confiar en este sistema democrático; si se asemeja más a una dictadura, tanto en lo social como en el aspecto financiero, y también, cuando su embestida es feroz al usar las leyes impasibles que deciden los políticos.»

318-omu G.S. (Bcn.)