… por la crueldad monógama y repetitiva

figures posantBusco polen entre tiburones con dientes vengativos
y guepardos veloces que escapan de la empatía.
Y caracoles que sólo se atreven en días de lluvia.
Y avestruces presumidos y pedantes
que picotean mientras postulan engreimiento.
Y cangrejos que danzan de costado y nada adelantan
por no atreverse a mirar de frente al sol.

Recorro laberintos complicados
y pasillos angostos
para no caer en la trampa
y desmantelar castillos impuestos:
conceptos y cuadraturas.

Padezco de sordera ante tantos falsos predicadores
-renunció de sus alimentos podridos-
Sucios mercaderes que perdieron su alma
ante un dios de neones y mayúsculas
dios que rabea siendo infierno
¡Satanás que, vertiendo un salmo de opulencia y de mentira,
reparte enfermedad, muerte y penuria a tantos inocentes!.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Vampiros de la democracia

vampiros de la democracia

Al juzgarse a esos delincuentes, en teoría, expertos de las finanzas y de las mejores gestiones bancarias, y a los tantos corruptos que se ubicaron respaldados por nuestros votos (menuda es, esta democracia), ténganse en cuenta que, debido a su hacer y estropicios, muchas familias quedaron huérfanas de algún ser querido (resuena duro escuchar SUICIDIO). Que se puede esperar de una España que se jacta de moderna y europeísta, mientras reverencia y reivindica como cultura honrosa, rindiéndole pleitesía al dolor y al sufrimiento, la fiesta de los toros.
Que de una vez por todas no existan agujeros en nuestras leyes por donde pudieran escaparse de la condena que les corresponde, esos asesinos, trileros y traidores. Pues, igual como así mismo los que dirigen y mandan, exigen que sin remilgos, los que menos tenemos paguemos cada uno de los tributos que acuerdan según creen conviene al país, paguen, sin condonación posible, los que contribuyen a la quiebra de nuestras arcas (mucho han tenido que esforzarse otras generaciones anteriores de todos para llegar a donde estabamos).
Súmese al hecho delictivo que ellos cometieron; ya fuera mediando el fraude, el chantaje o la estafa o el robo; la muerte de esos unos (unos nuestros), que no resistieron la fuerza de la tormenta caída sobre su mar de penurias y se tiraron por la borda en plena travesía. Añádaseles a la condena pendiente de pagar, el delito de asesinato.

Un estado nunca puede permitir que primen los intereses financieros de unas empresas privadas, cuales siempre terminan por conseguir beneficios incluso cuando ha sido pésima la gestión que han realizado (de esta manera también me atrevo yo a ir al casino a jugar al black-jack y a la ruleta). Unos gobernantes, si son leales a su pueblo, nunca pueden anteponer absolutamente nada a las necesidades de los ciudadanos que les han otorgado su confianza. Los números impositivos que le convienen a una empresa determinada o la limpieza o salvaguarda de un nombre de alguien que se considera más que alguien, deben quedar relegados a un plano secundario (y más estando como estamos, viviendo sobre la tierra prometida, una tierra rica que asoma pródiga y templada siendo mama.

Desde un fácil remite


-1- desde la perdición

Contra la idea que nace y berrea interesada
y cuenta y cuenta y recuenta sin escrúpulos
para evaluar cuantos son los que sobran.
(Contra los cobardes que ejecutan
desde la distancia y por la espalda).
Contra los terratenientes y los estados
que vendiéndose al mejor postor
se bajan los pantalones y ofrecen su culo.
(Contra la cúpula máxima del terrorismo).
Contra las multinacionales que esquilan
y mutilan y prostituyen NUESTRA tierra
argumentando que es suya.
(Contra aquellos que escupen veneno,
propagando el cáncer y dándole de comer
a las mutaciones actuales y a las venideras). Sigue leyendo

Posiciones

posiciones 2

Burgueses y realeza.
Lacayos y bufones,
saltimbanquis y plebeyos;
precariedad junto a excesos
¡descompensación!
Manjares y vino.
Música y danza
junto a orgías y borracheras,
todo ello, dando juego
a unos pocos invitados,
comensales que disfrutan del banquete
siendo seres distinguidos dentro de la perdición.

Molino que trilla la harina de trigo,
luego, cocida tras ser amasada
¡sudor tras sudor!
Agua hirviendo en el caldero
con unos pocos huesos y despojos.
Ropa roída y mendigos hambrientos,
faltos de hogar y cariño,
de atención y de miembros,
esperando misericordia en las calles,
a los pies de la exuberante escalinata
de una iglesia ostentosa,
y… pasando frente a ellos,
leyes estrictas e intimidadoras,
-humillaciones y vejación-
trajes y túnicas despreocupadas
del destino que les regalan con su actuación. Sigue leyendo

Errar de fe: decir de castrar

"Ni más ni menos" Aguafuerte de Francisco de Goya, estampa 41 de la serie de "los caprichos" publicada en 1799.

«Ni más ni menos» Aguafuerte de Francisco de Goya, estampa 41 de la serie de «los caprichos» publicada en 1799.

Opiniones propias que poco o nada cortejan, que encontraron la libertad escogiendo esa soltería que poco beneficia a la parte personal y solitaria cual pretende riquezas: Letras atrevidas que relatan sucesos asediando con brevedad condenatoria; con razón como bisturí señalando el tumor. Gráficos explícitos que asoman humorísticos teniendo trazos con lengua, rechazando la mudez monótona así como la sumisión. Reflexión aguda que no precisa de morir ni de perdón. Sigue leyendo

talla del llanto de cupido

-Talla en madera del holandés «Hendrick de Keyser» realizada en torno al año 1645-

Que bien te posicionas contrariando antiguos te quieros -al fin forzaste un eco detestable que causa cicatrices mientras rebota y rebota-
Hallaste la fórmula perfecta para voltear un corazón así dándole antónimo a Cupido. Tus actos indican como un dedo, un futuro muy lejos de mí.
… y yo, aquí todavía, con un millar de dulces flechas clavadas y ni una sola gota de sangre; helado a base de golpes, busco mi pulso perdido y golpeo mi cabeza queriendo despertar.
Siempre me queda el consuelo de saber que un día sólo tiene veinticuatro horas y que mañana de nuevo saldrá el sol.

Notas del llanto de Cupido (V)

Nous conqueridors / Nuevos conquistadores

NOUS CONQUERIDORSPolítica d’estats:
ball de bastons
fet amb joc de paraules.
Imatges escollides i primmirades
proposant els millors rostres
per seduir quan pertoqui
posar les paperetes.
Formes i vestits
estudiades i elegants
servits per portar fins al fi
cadascun dels tants enganys.
Poques veritats,
gens de rubor i molta merda.
Polítics ejecutant malament la seva feina
per resoldre’s el avenir.
Lleis a mitges,
a propòsit, inacabades,
que donen pas a un seguit de robatoris,
a profitoses fuites de capital;
a saltar-se els prohibits
davant de penes insignificants;
de poc pesar i minsa durada.
Burocràcia política
arrapada a la hipocresia extrema:
Beneficis sense límits.
Èxit vomitiu i diners aconseguits
darrera de delictes de guant blanc;
d’estafes i concessions a tant per cent
i manipulació de dades.
Política d’estat:
Discursos i gestos ben mesurats.
Amagar la roba bruta
al mateix temps que cada dia
les llars dels ciutadans s’omplen
de desordre i aquell pudor penetrant
que a molts porta fins a la bogeria.
Política perfecta per extorquir,
i escopir, sense vergonya, damunt dels febles.
Polítics ensinistrats
per girar cua quan convingui
i mirar cap a un altre costat,
desentenent-se de ser culpables
Polítics i partits
-tant es val de quina banda-
doncs tots acaben
podrits i esgarrapant,
sent una repetició del poder indesitjable,
que malmet de nosaltres la confiança.
Personatges escollits pels ciutadans
que fan feina
mirant pels interessos de les privades.
Que engabiant al seu poble,
converteixen tantes llars polides
només que en quadres,
demostrant -al no preveure el futur-
la seva poca saviesa i el seu important egoisme;
una detestable i miserable ignorància.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

___________
(castellano)

Política de estados:
baile de bastones
hecho con juego de palabras.
Imágenes escogidas y remiradas
proponiendo los mejores rostros
para seducir cuando corresponda
poner las papeletas.
Formas y vestidos
estudiadas y elegantes
servidos para llevar hasta el fin
cada uno de los tantos engaños.
Pocas verdades,
nada de rubor y mucha mierda.
Políticos ejecutando mal su trabajo
para resolverse el porvenir.
Leyes a medias,
a propósito, inacabadas,
que dan paso a un seguido de robos
y provechosos escapes de capital;
a saltarse los prohibidos
ante penas insignificantes;
de poco pesar y escasa duración.
Burocracia política
agarrada a la hipocresía extrema:
Beneficios sin límites.
Éxito vomitivo y dinero conseguido
detrás de delitos de guante blanco;
de estafas y concesiones a tanto por ciento
y manipulación de datos.
Política de estado:
Discursos y gestos bien medidos.
Esconder la ropa sucia
al mismo tiempo que cada día
los hogares de los ciudadanos se llenan
de desorden y aquel hedor penetrante
que a muchos lleva hasta la locura.
Política perfecta para extorsionar,
y escupir, sin vergüenza, sobre los débiles.
Políticos adiestrados
para girar cola cuando convenga
y mirar hacia otro lado,
desentendiéndose de ser culpables
Políticos y partidos
-tanto se vale de qué banda-
pues todos acaban
pudridos y arañando,
siendo una repetición del poder indeseable,
que malogra de nosotros la confianza.
Personajes escogidos por los ciudadanos
que hacen trabajo
mirando por los intereses de las privadas.
Que enjaulando a su pueblo,
convierten tantos hogares pulcros
nada más que en cuadras,
demostrando -al no prever el futuro-
su poca sabiduría y su enorme egoísmo,
una detestable y miserable ignorancia.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

El egoísmo (condición humana)

el egoísmo 2
El egoísmo deviene como el máximo exponente de la subjetividad; forma parte de una identidad dictatorial -equivale a eslabón terrenal y a presidio ineludible- Antepone la autosatisfacción a cualquier asunto; anhela beneficios personales sin sopesar la destrucción que acarrea ni pensar en construir y evolucionar. Cuando desmedido, actúa cruel, casi comporta sadismo; se apoya, una y otra vez, sobre la justificación que señala a otros y a él lo exculpa. Es déspota por ambicioso, Sigue leyendo

Hiel

Tan dulce como aquella hiel que surge
inesperadamente intempestiva… y sinuosa recorre.

Hiel amarga que mancha o emborrona,
tornando indefinidas y confusas,
las pinceladas nítidas que abundaban
y el compás descrito por las notas
o las letras que, ya antes,
fueron por la sensibilidad escritas.

Hiel que inunda los espacios vitales
y corrompe y agota el oxígeno
derrocando al esplendor.
La que rellena las esferas con los peores sortilegios
-de azufre y malditos-
esos que marchan sujetos a los más nefastos augurios.

( y el verdor se suma al deje rancio
dando paso al son decrépito
que aúlla fuerte incrustando
su impronta agria, su sabor a marchito…

y las hojas que pendían danzantes e intuitivas
prueban el ocaso interminable, catan la deriva,
porque ya fue convertido su tono esperanzador
en ocres y cobrizos; en marrones depresivos
que levitan y planean envueltos
de una apariencia opaca –medio funesta-
hojas que, desterradas del árbol y caídas,
muerden el polvo e intuyen su ser de ahora
como un ser que poco predijo
que padece los sofocos y la desgana de la ausencia.)

¡Hiel! -penetrante-
que recubre de humo espeso y gomina la luz
batiendo -falta de orden-
las vísceras, el cuerpo y la razón
junto a lo invisible y lo furtivo.
Que reporta inhalar el desespero,
apurar -sin destensarse ni una pizca los nervios-
hasta el desagradable filtro de cien cigarrillos.

Hiel que obliga a dar vueltas y vueltas en la cama.
Que rasga la voz que estuvo clara
inundándola de gritos silenciosos y de llanto,
mientras sorprende a la paz
en calzoncillos o en pijama y la araña.
Que a la calma la maltrata,
violentamente la azota,
insistentemente la sacude
¡la viola!

¡Hiel! nada indulgente -perversa-
cual brota desde una esencia ancestral
irreconocible pero desnuda
que casi olvidada se mantuvo
¡animalesca!
o, desde una mente que aun sosteniendo
una ínfima porción de raciocinio
perdió su brújula, no tiene norte e intoxica;
actos, opiniones y respuestas.

Hiel invasiva,
que no ceja de oprimir nuestros pulmones
y retorcer
y paralizar riñones e intestinos
… y crispar la piel al arrebatarnos sentimientos
… y reventar nuestros adentros más recónditos
al traspasar como una lanza
y acuchillar como una daga
prestándose a ser un filo bien templado
que nos somete al martirio.

Dándole trabajo al hígado.
Golpeando, incesante,
-como haría una baqueta sobre el tambor
o en derrumbe de pared, una gran maza-
nuestro corazón…
hasta dejarlo inservible,
acurrucado y diminuto; sin latidos.

318-omu G.S. (bcn. 2014)