Contorsiones del Amo pasado

contorsiones del amo pasado 1Amé, de durar.
De traspasar los instantes
que quedan rápidamente diluidos.
Amé el pretérito ambicioso
desconocedor del ayer caduco.

Toco. Observo cercano
¡como un ya mismo!,
el pasado vivaz que, obstinado,
se resiste a morir y ser difunto.
Amé el amor resistente
que por más palos que reciba
nada se achica, crece y perdura.

Llegué hasta el principio y me quedé.
Amé, de seguir amando tras amar;
eludiendo todo aquello que le resta
significado y la suerte primordial
al existir de corazones.

Amé con actos.
No soporto aquel amar que queda siendo;
retórica promiscua, especulación y falsedad:
verbo tergiversado.

Amé tanto y tanto…
como para prolongar
hasta tornar indefinido:
El Amo, siendo fe de vida.
El Amo, de libertad y lacayo.
El Amo, de feligrés complacido
que acepta serle fiel eternamente
al matriarcado del Amar.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Punto de reunión (compendio)

Viajar dentro de mí
para reconocer
que estoy edificado con tus piedras,
sabiendo que debido a vuestra aportación
logré ajustar el grado de tensión
de cada una de mis cuerdas.

Precisé las medidas justas
de agudeza y de gravedad.
Invoque al romanticismo
sin menospreciar a la pasión,
aliento pasos que loan el habla
y de otros que veneran al silencio;
acallo igual los nombres faltos de piedad
como la edad injusta
que provoca que el tiempo prosiga quebrado.

Brindo por vosotros.
Gracias a vosotros puedo apuntar
dónde se hallan las armonías o las disonancias,
escojo aquel decir que se adecuara
a la lógica, tantas veces caótica,
que impulsa a mi identidad hacia su destino.

Contar de mí,
sabiendo que por causa de otros
ostento el metal y la madera;
tengo herrería y forjo
y tallo siendo carpintero.
Dispongo de herramientas y utensilios;
de martillo, cuchara y tenedor,
de tenazas, cazuelas y cuchillo,
que se hermanan en pos de elaborar.
Dispongo de un hogar
impregnado de manantiales y rocío,
de una casa que, oliendo a limpio,
siempre tiene sus puertas abiertas
para permitirle al aire y a la luz corretear.

Al visitarme procuro asir la honestidad
y afirmo que te debo.
A menudo tomo café e ideas con vosotros
sin tan siquiera darme cuenta.
Aparezco en este lugar ¡por ti!
por el compañero esporádico
con el que el azar tuvo a bien darme una cita.
Por el amigo íntimo
que me brinda cama, sinceridad y tertulias.
O, por aquel, que apareció distante y extraño
pero que adosado a la valentía
se acercó hasta mí para concederme ilustración.
Y por vosotros,
los que quedasteis, como vapor dentro de un vaso,
pues vuestro agua asoma invisible
al vuestra piel fugarse para mudar escamas.

Porque estoy aquí
-en este preciso lugar, adentrado en la hora exacta-
porque vosotros sois, seréis y fuisteis.
Porque todas las buenas razones
suelen antes pasar por ser mezcla.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Persistente

Persistente«No sea tarde
cuando nos demos cuenta
de tantas cosas importantes
que teníamos cerca.

El tiempo
no nos escucha,
no se apiada…
solamente transcurre.»

***

Saber
que la carne se gasta,
los cabellos se caen
y los huesos se rompen;
que los cuerpos se agotan
y abandonan el juego
olvidados de hablar.

Saber
de la nula importancia
de un reloj terrenal,
cuándo los cuerpos viajan
y cambian transformados,
como en truco de magia,
tras desvanecerse.

Saber:
Que el viento es manso;
sopla y lleva.
Que el viento grita;
sopla y trae.
Que los gusanos nacen
allí donde termina
una canción
con el último acorde.

Contemplo la imagen:
Papel.
Pasado.
Ella asoma, de pie,
en el segundo estante.

Todavía persistes,
pues quedó tu alegría
dando luz a mi casa.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Por destino: Capaz

Por destino capaz«Nunca queden los asuntos importantes;
encajonados,
metidos dentro de un baúl,
así sufriendo:
muriendo lentamente
por faltarles oxígeno.

Como los tantos y buenos pensamientos
cuándo se ahogan, irremediablemente,
al degustar, del encierro, su austeridad estricta,
Y quedan siendo nonatos,
son abortados muchos de los pasos adelante que esperan,
porque los pensamientos no arriban
porque los sentimientos no llegan jamás
a adquirir la consistencia.»

Contemplo las proporciones de mi propio precipicio;
advierto su altura inmensa,
sopeso la presión que podría alcanzarme
y presiento cuanta levedad espera
invisible para hermanarse.
Le cantaré una confesión al espacio que me aguarda
durante el vuelo o la caída.

Me cuestiono ser peso.
Caer, manteniéndome inmóvil,
e impactar con el fuego que desmenuza
hasta llevarnos a visitar
la insignificancia relevante.
O, hasta darme de bruces con aquel espejo
que revirtió su fragilidad para hablarme
con esa dureza irrebatible y cortante…
Que arrastra las máscaras eliminando escondites,
borrando tantas mentiras que son;
soga, guillotina y yugo,
castración impidiéndole ser fecundo
al forjador de sueños que ampara ideales.

Lo contemplo y considero
-en ese precipicio cabe el cielo.
El precipicio tiene lengua y ojos
y dispone de oído
¡él en si mismo es un ser vivo!-

Suelto amarras.
Debo dejarme ir para encontrarme
tras tantas horas y millas perdido.
Me abalanzo,
anhelo conversar con mis alas de pájaro
y picotear la libertad
hasta que ponga un huevo.
Pretendo descubrir las perspectivas que se contemplan
cuándo un ser reconoce sus posibles incontables.

Descarto -decentemente-
Traspaso la dicción elocuente
que rumorea, dubitativa y terrena.
¡Volar puedo!
Volar quisiera -he de creer-
aunque mi pragmatismo se mostrara incapaz
de renegar… de los de aquí, los muchos miedos.
Al saber acerca de los riesgos y la tragedia,
de aquel puñal que suele sujetar
el atrevimiento desmedido.

Convengo en que corresponde el dialogo
-conmigo y con otros,
siempre es verbo fructífero-
pero, hoy me debo solamente al precipicio,
no demando pensamientos ni palabras,
pongo gesto y solicito
que no se detenga la acción.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Geología geométrica

geología geométricaPor un compás que traza placer (titulo compás a tu presencia),
circulo transfiriendo círculos imaginativos .
Olvidado de rodeos
salto directo a comerme tus triángulos,
sorber tus esferas y cuadrados
y descifrar tus hexágonos y rombos,
me alimento de todas las figuras
que alberga tu redondez,
de cada cuadro y perspectiva
que guardas -bajo llave íntima-
dentro del baúl de tus adentros. Sigue leyendo

A toque de rosas

Tenerte y recordaros (en este día de sant Jordi),
a ti y a ti y a ti.

Me impregné de vuestras partituras,
y hoy,
al despertar junto a un sol mayor
que toma el cielo como atril
y reparte fiesta y borda luz
barriendo nubes y aquel polvo irrespirable
cual enturbia el horizonte de mi memoria.
Hoy,
complacido al recibir la impronta
de una espléndida mañana,
en que un estallido de ideas y colores aún ni inventados
me sitúan donde debo
para interpretar de esas partituras cada nota. Sigue leyendo

Círculo de oxígeno

«estany i pic de Monestero «parc natural d’aigues tortes -Lleida-«

Como libro en mis manos,
cada hoja de los árboles:
suavidad labriega, que agudamente silba
y me inspira y me ilustra cuando cuenta.
Hojas que, como trapecistas expertas,
resisten la agitación.
Jóvenes y atletas (algunas),
con un tallo fino pero musculado,
resisten la embestida de la tormenta furiosa
que vocifera con su ventisca renovadora,
resisten atadas al impulso oxigenante,
atadas a las ramas por la savia que relata
cual manos sabias haciendo nudos certeros.
O aceptan caer, para arrastrándose,
ser un fragmento sinfónico
de ese bosque infatigable
que perdura, eternamente, imaginativo y alado.
Hojas, que danzan mostrando
la increíble amalgama de matices que guardan en ambos lados.
Preñadas gestaron
y seguro pariran -al besar la tierra,
entre crujidos y ondulaciones-
el agua que nos aguarda
y la sangre nueva que obrará.
Las ama, el abeto y el pino
y el roble y la encina
y el corcho del alcornoque.
Las aman y amarán, los insectos y los cultivos;
como así mismo aquellas que trovan
siendo obras de arte -minúsculas o enormes-
aparentemente calladas,
bañadas por la quietud y el estoicismo:
cada roca que forma el peñasco
y cada cántaro o mota de arena
que preñándose del mar
le da sentido al penúltimo horizonte.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Con «O» de ombligo

Todos probamos el elixir que demuestra
que uno representa sólo una parte,
y que los doses y treses viven siendo apariencia;
ante tal recuerdo rechazo
al ser de ser solitario.

***
Mecido dentro.
Semilla que flota próxima a las estrellas
pero degustando el líquido.
Presencia intrigante preparándose
para todo tipo de contagios.

Comí porque tu comiste
-moras, albaricoques, melocotones y fresas
y de los árboles prohibidos-
Bebí porque tu bebiste
-vino, rabia y amor,
leche, fealdad y belleza,
así como agua de mil fuentes-
Tus respiros fueron mis respiros
durante una novena de meses -sin faltar ninguno- Sigue leyendo

Aleteo (con un par de…)

desde el Mondoto (parque nacional de Ordesa/monte Perdido -Huesca-)

desde el Mondoto (parque nacional de Ordesa/monte Perdido -Huesca-)

Mi libertad es atlética;
salta y brinca y sobrepasa
ambientes irrespirables
y condiciones externas.
Adiestra aquellos sufrires;
el dolor incomprensible
que vuelca sólo penurias.
Ella no entiende de yugos,
maniata las dictaduras
que siendo imposición se alzan
tras motivos perentorios
y legiones de tragedia.

¡Libertad!
que atenta con mi presente
no eres un ave de paso
ni tan siquiera dependes
de razón que denotase
la locura de intereses
o las dudas que devienen
al citarse ambivalencias. Sigue leyendo

Ojos

Enamorado de cualquier forma,
ya viéndolas desde una atalaya,
contemplándolas de frente
o disfrutándolas de perfil.
Enamorado
de la polifonía actual que ellas sustentan,
y también, como vidente, de su porvenir.
Enamorado del existir
adosado al haz rectilíneo e inmutable
y de la gracia curva que sisea respondona.
Enamorado de su ser cuando está volador,
de su exquisita plástica natatoria
y de la serenidad que albergan bajo un yo
cordialmente estoico.
Enamorado de la transformación
que les corresponderá y con la que crecerán.
Cada forma me ofrece y baraja
el propio mercurio que constituye un termómetro
cual me concede fiebre y vibraciones,
reflexión y pulso.

Sujeto el orden humano -casi inevitable-
de la graduación visual
-ya me gratifique o diérame holocausto-
jamás renuncio a esa lectura lumínica
que inunda de electricidad y fantasía
la personalidad de un corazón
y le regala ideas al mismo cerebro.

Soy devoto de la orden del mirar.
Paseo dentro del erotismo de un bosque
hecho con formas variadas.
Disfruto siendo adicto fiel
del impulso ocular imprevisto,
que me espera y empuja y excita,
para darme ingenio y orgasmo
como amantes y musas.

318-omu G.S. (bcn. 2015)