Cañón de la peonera (río Alcanadre -sierra de Guara)

El descenso del cañon de la peonera está situado en el tramo superior del río Alcanadre.
Dicho descenso, acuático en su totalidad, nos hara disfrutar especialmente por sus tramos encajados, las imponentes figuras de sus paredes y las formas artísticas de sus rocas pulidas, así como por la excelencia de sus aguas cristalinas.
Es posible disfrutarlo sin suponernos excesivos riesgos, (más que los propios que se derivan de la actividad del barranquismo), si lo realizásemos con caudal medio, pudiendo efectuar al recorrerlo saltos, (algunos buscados) desde alturas que oscilan entre los 2 y los 7 mts..
A tener en cuenta su peligrosidad, si lo afrontaramos en épocas o momentos de crecida.
Para descenderlo no precisaremos obligatoriamente de cuerda, aunque es aconsejable llevar unos 20 mts. de la misma que podrían ayudarnos a superar algun pequeño resalte.

Acceso a la peonera para tramo medio/inferior: 30′ (desde el parking cercano a Morrano)
Descenso: hasta la presa de bierge: 6/7 horas.
hasta las fuentes de tamara: 4/5 horas.
Material para el descenso: neopreno completo. Optativo pero recomendable: equipo de seguridad y 20 mts. de cuerda.

Faltas de juicio

Sonrisas antes liberadas
desde urnas de colores
que asemejan ser cristal,
¡ son abatidas y resquebrajadas !,
desaparecen entre el hierro torrencial
tras acontecer violadas.

No importan las filosofías;
si existen unas fuentes del bien,
que remojan con sus aguas de veras
cuando se precipitan.
O, si las fauces del mal
pasan hambre y adelgazan
o insaciables engullen.

No importan ambas suertes teológicas,
sólo convienen ante ciertos casos como pura leyenda.

No importan los aciertos o los fallos conceptuales
o la coherencia supuesta en las leyes y normas establecidas…

No importa nada de esto
cuando fallecen pronto las voces
que debían de haber crecido
y se extienden los desiertos
rellenándose todos los relojes
con la más seca de las arenas.

Cuando retornan al polvo, prematuramente,
juguetones y ligeros corceles
que serán capaces de relinchar en nuestros oídos
aun encontrándose ausentes.

Así dejándonos su perdida;
apresados dentro de aquel dolor que quebranta
e inutiliza nuestras alas
y colapsa el corazón,
y le veta el paso a aquellas alegrías
que nos abrirían nuevas puertas.

Dolor que tumora ilusiones,
así dejándonos; atrapados
entre huellas por nacer
y un añorar que acaba odiando
mientras busca y mata
con sentencias y cien armas
implantando yugo y castigo.

Porque tantos corceles inocentes
ya no corren ni estampan esta tierra con sus dulces huellas
-no les dio tiempo ni a cambiar sus dientes-
Ya jamás sembrarán al trotar por los campos
ni ensancharán angostas callejas.

Aun sin pretenderlo… Cuando ellos dormitan
y siendo cielo saben a estrellas,
el recuerdo permanente de su falta,
hasta de esos hombres afables y tranquilos
arrancará su generosidad y sosiego,
al amanecer de imprevisto la razón que subleva.

Ellos, sólo parece ser que marcharon,
pero revelan los negativos desde su sueño profundo.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Esencia divina


Amar y sentir.
Que una caña de azúcar,
con sus vainas, nos envuelve y endulza
hasta en su tallo anudarnos.
Amar y sentir.
Que somos simples vagabundos
alcanzando su verdad,
cuando traspasamos los lindes de la banalidad,
y reventamos los grilletes que otros
según conviene estipulan.

Amar lo dulce y amar lo amargo,
pero al hacerlo;
reconocernos desnudos, ¡renacer!,
renovados liberarnos.

Amar y advertirnos;
como un pedazo de corcho
que persiste en flotar
riéndose de las mareas.
( Sabernos; tanto livianos
como ausentes de fragilidad,
conversando sobre una misma causa
con mil voces distintas).

Amar y sentir;
un puñal que se hinca;
el rechazo fatal
que descuartiza y degüella.
( No siempre son romos todos los cantos
ni ruedan igual de bien todas las esferas).

Amar por amar… y seguir amando.
Amar y callar… disfrutar al encontrarnos.
Amar sin preguntar:
si aguarda un precipicio
y nuestro vuelo solo fue utopía.
Si el jarro lleno acabará vacío,
y roto y mustio nuestro corazón,
desecado por llanto.
Amar sin miedos,
escoger y elegir amar,
aunque el filo extenso de esa dicha
cabe que termine desatando su corte,
así nuestras venas cortando.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Quan comptes són tres / Cuando cuentas son tres

quan comptes són tres
Un ahir llueix decrèpit
ressonant llunyà.
Dóna experiència
i ens fa veterans.
Però sempre ens diu
entre teranyines
amb el toc d’envellit.
Hi ha ahirs
que porten l’angoixa
provocant malalties,
i d’altres que ens renoven
regalant noves forces.
L’ahir cap que sigui
un botó de mostra
ensenyant-nos a viure
en esdevenir ben parit.

Potser el demà
vindrà prou tard
com per obrir-nos la porta
-no sap ningú de cert
si ha d’arribar-
Potser el demà quedarà
com a somriure per assolir
o com la pluja per ploure;
quedarà sent una llar
a on mai entrarem,
un somni per tindre
o un joc per inventar.

Mentre un ara és…
Regal sense llaços ni caixa.
La decisió factible.
Un gir de clau
o el salt que minimitza
els reixats més alts.
L’hora tan al punt com exacta.
L’instant precís per gaudir.
El temps que de bo de bo
s’ha d’aprofitar.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

*** ***
(castellano)

Un ayer luce decrépito
resonando lejano.
Da experiencia
y nos hace veteranos.
Pero siempre nos dice
entre telarañas
con el toque de envejecido.
Hay ayeres
que traen la angustia
provocando enfermedades,
y otros que nos renuevan
regalando nuevas fuerzas.
El ayer cabe que sea
un botón de muestra
enseñándonos a vivir
al acontecer bien parido.

Quizás el mañana
vendrá bastante tarde
como para abrirnos la puerta
-no sabe nadie de cierto
si tiene que llegar-
Quizás el mañana quedará
como una sonrisa por lograr
o como la lluvia por llover;
quedará siendo un hogar
donde nunca entraremos,
un sueño por tener
o un juego por inventar.

Mientras un ahora es…
Regalo sin lazos ni caja.
La decisión factible.
Un giro de llave
o el salto que minimiza
las verjas más altas.
La hora tan en su punto como exacta.
El instante preciso para disfrutar.
El tiempo que de veras
se tiene que aprovechar.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Cañón del Mascún (sierra de Guara -Huesca-)

El cañón del Mascún es el descenso a realizar por excelencia dentro del entorno de la sierra de Guara (Huesca). Su nombre proviene de la lengua árabe y significa, -lugar habitado por espíritus-
Para poder descenderlo, antes deberemos realizar una aproximación cercana a las tres horas, la cual realzará por su belleza el descenso a realizar, al poder durante la andadura recrearnos, con las increíbles obras de arte que, esculpidas en la roca caliza, están esparcidas por todo el entorno.
En dicha aproximación tendremos que hacer frente a una empinada cuesta que nos llevará al pueblo abandonado de Otín, subida desde la que apreciaremos de cerca la denominada » ciudadela » , conjunto de rocas con forma de aguja que asemejan ser un castillo.
En cuanto al descenso en si mismo, una preciosidad de cañón, se nos regala perfectamente excavado y con multitud de rincones paradisiacos que serían dignos de cualquier cuento de duendes y hadas. La entrada al cañón se presenta con treinta y cinco metros de pared, (saltador de las lañas), que se descienden fraccionados, (salto de 7mts.-destrepe/ salto 2mts.-rápel de 20mts.)Varios de sus tramos vienen salpicados con rápeles de poca altitud y dificultad, pero, que con caudal alto serían de respetar, (como así sucede en todo descenso).
El descenso del Mascún nos exigirá tener una resistente condición física al demandarnos entre nueve y diez horas de marcha.

acceso: 2,30/3h.
descenso: 4/5h. (según grupo)
retorno: 1,30/2h.
material: el de seguridad + cuerda: 2×30 y correspondiente de socorro

 

Valores impregnados de vida

Mientras resuenan las monedas
hasta hacer trizas la tela del alma
y romper la carne de los bolsillos.
Y son sentenciadas las vocales
demoliéndose el entendimiento,
afianzándose la confusión.

Mientras es lapidado el futuro
y somos envenenados con una cordura
alejada de toda salud.
Cuando corretean

-de mano en mano y virtualmente-
infinidad de becerros de oro
y una larga hilera de billetes.

Mientras son reafirmados
el poder y los abusos,
los cebos, las redes y los anzuelos,
los pescadores y los peces,
el llanto, la angustia y la amargura
y esa ambición desmedida
que contrajo un pacto con la muerte.
Mientras… Existen obsequios
que rehúsan ser enlazados por precio;
obsequios que son:
¡ valores impregnados de vida !.

Aquellos besos que azucaran lo tanto de amargo,
recordándonos que no hay pesares tan insolentes
como para perdurar infinitamente
doblegando a los mejores arcanos.

¡ Valores impregnados de vida !.

Abrazos servidos como solidarios,
que al estrecharnos empáticos,
recargan cada nuevo respiro con la sangre inmortal.
Que siendo tinta; ilustra y dibuja
hasta convertir en consistente
la invisibilidad de los mejores sueños.
Abrazos que al apretarnos repletos de bondad
-de buenas y constructivas intenciones-
reclaman con voz firme y propia
para que acuda con presteza
la más útil y digna de las memorias.

¡ Valores impregnados de vida !.

Orejas que disponen de oído
¡que de veras escuchan!,
que pacientes se brindan
para servir a los pasos ajenos,
y dentro de este jardín son… ases de tréboles.

Es bueno que al ir desdoblando la vida
aparezcan obsequios argumentando ser magos,
que hagan desaparecer del camino presente y futuro;
el óxido que carcome las barandas y los paisajes,
máscaras y carnavales que camuflan las realidades
y esconden las heridas, las arrugas y las pústulas,
monumentos erigidos bajo la inconsciencia y el desatino,
esparto y alambradas que magullan nuestras pieles,
y maletas repletas de ropajes roídos que sólo son lastre;
un carrusel de tropiezos que tiznan hasta dejarnos,
el corazón sin pálpitos y hueco
junto a una ingrata sensación a fracaso.

Mientras danzamos entre mentiras y balas
e interpretaciones malolientes y sarcasmo…
Hay gente que gustosamente prosigue
cursando lustrosa docencia;
que sostiene la virtud de proteger los mejores obsequios.
Consejos instructivos y desinteresados
que de esta baraja son comodines,

y sonrisas esperanzadoras y amablemente simples,
que nos dan la solución para resolver,
tanto las cuestiones pasajeras y terrenales
como los enigmáticos entuertos
promiscuos y celestiales.
318-omu G.S. (Bcn. 2014)

 

De unos ceros con chistera

Pensar y escuchar
advirtiendo lo desconocido.
Sabernos próximos y encontrarnos.
Intuir extrañezas y perdernos.
Creerse lejos de…
y al verterse sorpresivamente la luz
realzarse la fructífera simbiosis;
reconocernos.

Cuantos ceros convergen
en una misma y lúdica espiral,
que repitiendo e innovando gestos
insiste en alcanzar
nuevos pedazos de prolífico destino.

Ceros. Todos redondos
pero teñidos con variados colores,
aptitudes complementarias
y perfiles distintos.
¡ UN MUNDO !.

Ceros. Que al rodar por las calles
aportan valiosos detalles que suman.
Y en su recorrido,
sin observarlo ni pretenderlo,
ejecutan la labor
de lustrar viejas baldosas
que dieron senda y le dan forma
al largo infinito de las vías.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Kamasutra bipolar


Tengo vida.
El mismo aire que hincha los globos
para que tantos niños
logren imaginar, se diviertan y jueguen.
Y entre colores que flotan descubran
el futuro que sostienen
y sientan que la libertad les convoca
para que diezmen sus cargas
en cada una de sus horas presentes.

Tengo vida: El aire
que desentraña verdades mientras levita
e hincha sueños y pulmones.
Tengo vida: La tierra
en la cual se alzan victorias y caídas
al caber todos los sones.

Tengo vida.
Dispongo de la persistencia del agua para bucear
hasta las entrañas del universo.
Y de la dúctil consistencia de la roca para enclavarme
como un yo impertérrito.

Alineado a un cierto apego
sostengo y sopeso la vida
-diome balanza mi edad-
desde una firmeza que acierta por ser maleable
y desde la fluidez que continuamente renace
al tener llave que supera barreras y límites
-firmeza y fluidez ¡exquisitas!-

Tendré muerte
-todo cuerpo se transforma cuando con ella conversa-
Las alas para volar a otros mundos
que hoy se me resisten
aún estando vigilantes,
al portar la fama y el atuendo
que los hace, inalcanzables.

Tendré muerte.
Seré aire y tierra.
Seré mezcla.
Sentiré aquel fuego que ya no quema
renovaré mis sentidos.
Seré llamas, ceniza y humo.
Bailaré tan bien vestido como desnudo
al son de un día eterno y con el universo;
quedando mis verdades y mentiras desleídas
dentro de un cuadro sin museo.

Tengo vida y tendré muerte;
he escalado riscos escarpados
para conseguir avistar
cuanto de extenso es el horizonte.

Preciso volar siendo atrevido.
Difuminarme hasta renacer.
Trocearme y recomponerme.
Dejar de oponerme, ignorar u omitir
preso del miedo que encapsula
o de la vanidad que otorga prepotencia.
Necesito hartarme de comprender
al viajar y conocer
cualquier espacio o circunstancia,
y hacer de dos, una sola cara.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

De gota en gota

(I)
Quiero donarme, presto y sin falta,
al duende que llevas,
al mismo que comprende porque ama…

Al mar -sencillamente nostálgico,
sencillamente profundo-
Con sus celestes grisáceos,
y sus espontáneos dibujos,
con sus anaranjados reflejos,
y sus tornasolados caminos.

Al mar -vigorosamente tormentoso,
pacíficamente sereno-
Con su arena espumosa
y sus esculturales rocas.
Con su convexo horizonte
y su aparecer infinito.
Con sus odas susurradas al día
y su mecer embebiendo la noche.
Con sus deidades variopintas,
disfrazadas de tridentes y caracolas
y sus tesoros encontrados…
y también los escondidos.
Con sus hombres curtidos
por el salitre penetrante
y por aquel fuego que es vital
antes que suceder apocalíptico.
Con sus barcas platicando,
-danzantes o varadas-
recordándome el decir de un arcipreste,
que con su pluma le dio amor
a la tediosa blancura de unas hojas
que esperaban ser un libro.
Con sus redes artesanas
y sus mástiles y velas y remos
y veloces aletas que resoplan
alentadas por las branquias
que avivan tanto de lo hundido.
Con todas las muerte alzadas
en cada una de sus olas
… y la vida, a la par,
resonando acompasada
dentro de la espuma: brindis y saludo.
Insistiendo en concedernos el matiz
y bautizarnos como buenos nadadores;
como supervivientes frente a frente,
superando cualquier destino.

A este mar -de boca grande-
Al mismo que ama a esos ríos que desde las alturas cursan imparables
y le agradece a las montañas la llegada de sus tantos detalles.

Al que ama a la lluvia -tránsfuga por transmuta-
a los finos y gruesos afluentes.
Al que ama al agua, -consistentemente pluriforme-
y al abecedario que albergan los puentes y acueductos.

(II)
Quiero regalarme por entero;
condescendiente y agradecido;
como hace servil un cordero
al ser servido en la fiesta,
dando alegría tras el sacrificio.

Para que logre perdurar longevo el entendimiento.
… y las risas fluyan compartidas
… y del diálogo nazcan mil fuentes
que con sus aguas
den de beber y despierten
una digna conciencia en las gentes
que vagan adormecidas.

Para que el placer,
multiplicándose, recabe extremo.
Para que luzca sin lacre,
quedando bien a la vista;
¡perenne sea el amor!,
la honra de nuestro sello.

Así supere este guiño
el irracional exterminio;
la bipolaridad que habita
dentro de hombres que se contradicen
mientras juegan a héroes o bandidos,
subidos en una tierra que insaciable procrea
cuando gustosa copula con rostros cambiantes.

Así traspase este guiño
el óxido corrosivo que destruye
nuestros frágiles cuerpos
al caer rendidos ante los años.
Cuando seducidos por el más allá,
secundando a la gradual puntualidad
de la credulidad y lo ignoto,
¡marchamos hacia adelante!,
vistiéndonos con los mantos que sostiene
el infinito y sus continuos epílogos.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)