El egoísmo (condición humana)

el egoísmo 2
El egoísmo deviene como el máximo exponente de la subjetividad; forma parte de una identidad dictatorial -equivale a eslabón terrenal y a presidio ineludible- Antepone la autosatisfacción a cualquier asunto; anhela beneficios personales sin sopesar la destrucción que acarrea ni pensar en construir y evolucionar. Cuando desmedido, actúa cruel, casi comporta sadismo; se apoya, una y otra vez, sobre la justificación que señala a otros y a él lo exculpa. Es déspota por ambicioso, Sigue leyendo

Acerca de tratos en la trastienda

acerca de tratos
… y el banquero cedió al impulso de la confesión. Con una de las manos dentro del bolsillo de su pantalón -hecho a medida por un sastre que tanto cobraba que servía a pocos- y en la boca un enorme cigarro, le comento a su partener, hombre de leyes y a la vez político:
-de los obreros sólo hablen el sudor y sus músculos, acepten lo que se les da ¡ni reclamen! ¡ni piensen!
Agradezcan el pan y ese techo, si es que tuvieran, que les permitimos, el cual les cobija.
El valor de sus vidas viene determinado por su capacidad de esfuerzo y nuestros máximos beneficios.
Los obreros cabe que perezcan habiendo remedios que les salven; ajustemos su número al triunfo de nuestra ambición. Escondámosles los comodines de la baraja amañada que les presentamos como válida y pulcra para jugar la partida.

 

Tratos y tretas.
Guiños a escondidas
                    y manos que se estrechan
                             en los palcos o por los pasillos.
Falsos discursos y trapicheos,
                               bla… bla… blas cargados de hipocresía
                                         que vomitan muerte;

                                         ¡ hacer de trastienda !

Intereses y exorsiones.
Chantajes. Cartas anónimas.
Leyes retocadas según convenga
                        para lograr acuerdos nauseabundos
                                    que hacen persistan

                        el hambre y la enfermerdad
                               junto a la miseria.

Perdones injustos
que acaecen como amnistías absurdas,
                                    son el ejemplo indudable
                                   de que desde las altas esferas
                                    dan el visto bueno y hacen
                                            apología delictiva.

Grandes beneficios clasistas que perduran
estando a la orden del día
demostrando que no ha muerto la picaresca.
                     Hurtos y estafas
            cuales se prolongan en el tiempo

                                aun habiendo claros culpables
                                    que disfrutan de su libertad
                                           sin pagar condena.

 

Consejeros con sotana

consejeros con sotana

 

Si pretendieran convenir fiables

los consejos de un hombre

que decidió acogerse al celibato

-ya fuera ornamentado y presuntuoso obispo

o un cardenal enjuiciando altivo

desde la suntuosidad clasicista

que converge en cualquier palacio,

o un humilde y honesto párroco

que, simple, bondadoso y provinciano,

opta por ayudar a sus feligreses-

en cualquier asunto (complejo o trivial)

de un matrimonio civil o eclesiástico.

 

Si empuñando la cruz como señal

pretendieran tener credibilidad…

respetarían las maneras y las tendencias

que cohabitan juntas en nuestra realidad

y agotando la resta alcanzarían suma.

 

Si buscaran como parte del clérigo asesorar,

comprender la fortuna de otros seres,

-tocarla al acercarse-

prestarse a los demás

sin el lastre que son las convicciones

que, firmes e inalterables,

se anteponen a credos y deberes.

Si quisieran promover la valía

de su fe de clausura o secular

traspasando los límites, bastante más allá

de austeros mandamientos espartanos

que preñan los presentes de códigos rancios.

 

Cabe que tales personas con hábito

recogieran saberes por los días

lejos de prohibiciones y pudores,

que prescindiendo de vergüenzas absurdas

degustaran los gritos y las melodías

que toda unión de pareja conlleva.

 

Pues, más saben los hombres del vino probado

que aquellos que rechazan, por abstemios, la cata,

que tan sólo perciben los sabores

y embriagantes fragancias,

mediante la instrucción que recogen sus oídos

y las explícitas referencias

que hay en muchas páginas de tantos libros.

 

Y es que siempre será mayor que otro el saber

-al respecto del líquido citado-

el de aquel que descubrió, al saciar su sed,

el toque de la madera o el balsámico y a resina

el floral, el especiado o el del cuero

o aquel trasfondo a hierbas o a frutales,

que al remojar nuestros labios

y recorrer nuestro interior

-con dicción cifrada por grados y terciopelo-

aporta notas al aire y dentro del cuerpo,

sustancias e increíble potencia,

que añadiendo vigor y también huellas

extiende nuestros pasos nutriendo las arterias,

que añade el ritmo certero y otorga el pulso correcto

a nuestra vida y a nuestro corazón,

presentándose como natural paladeo.

 

318-omu G.S (bcn. 2014)

Con be de balido

con be de balido

Decapitado.
Rueda mi cabeza
entre mil anuncios publicitarios.
Atraído por arquetipos
posicionados con imágenes perfectas.
Obligado.
Soy empujado
hacia el consumo desmedido,
me contamino y contamino.
Violado.
Hago y abuso mientras veo
como se llenan
solamente unas pocas manos.
Hipnotizado
por discursos bien medidos;
estructurados
tras concienzudos estudios
que con elegancia repelente
seducen más allá de entenderse.
Ejecutado
por unas cifras jocosas
que se jactan de precisas,
pero sé del todo
alejadas de la parte importante
de esta realidad.
Por las formas clasistas
que discurren con fecha de caducidad.
Por ese léxico escrupuloso
que descartando innovaciones,
abruma hasta a los catedráticos
que de saberes nuevos tienen afán.
Ejecutado.
Hipnotizado.
Violado.
Obligado
y decapitado…
Vago sonámbulo
-no sueño despierto
ni cuando estoy soñando-
Cargo, inconsciente,
con un montón de opiniones ajenas
y de criterios impropios
que pertenecen a un ente astuto y vil,
poderoso y macabro
que dirige y domina…
Que hurta la honra
del hombre común ¡y lo torna servil!
y lo sentencia a traidor,
a cómplice y culpable de atroces delitos
… y como regalo…
le otorga al sencillo ciudadano
cual se creía amo de sus decisiones ¡SER LIBRE!
el papel de sumiso; un rol que se perpetua:
el de esclavo.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Edificando pobrezas

edificando pobrezas

Para la inmensa mayoría, la riqueza de esta tierra asoma cada vez más distante; sólo una ínfima minoría disfruta de los frutos que nos corresponden a todos. Cada uno de nuestros antepasados, de igual manera, contribuyó a los beneficios productivos de este hoy.
En este inicio del siglo veintiuno, la pobreza eleva más aún su voz; hasta inhalar el aire que respiramos acabará por tener precio.

***
Los salarios descienden y descienden, las horas extraordinarias se efectúan gratuitas y son obligadas. Los trabajadores, por aquella necesidad que manda ineludible, tragamos un sinfín de injusticias cuando callamos sin atrevernos a reivindicar. Injusticias que derogan el estado del bienestar que supuso tanto esfuerzo. Injusticias que recaen como imposiciones encubiertas por las leyes que se modifican a peor para el trabajador, y que debido a las mayorías absolutas habidas en cualquier congreso, se establecen impositivamente. (Impera una forma de manipulación y de miedo que se propaga con extrema sutileza).

Mientras sube y sube el precio de los productos elementales, el poder adquisitivo de cualquier familia merma al punto de la asfixia; año tras año, los incrementos nunca van en consonancia con el alza de los salarios.
Los finales de mes aparecen raudos; traspasada la primera quincena ya tenemos que hacer malabarismos para afrontar los pagos e ir llenando la nevera; resulta imposible aquel gasto que surgiera de imprevisto -un dentista asoma inalcanzable- O bien el precio de los productos insustituibles es excesivo, o los salarios están desfasados con respecto a las exigencias del mercado.

El incremento de los precios no es casual ni se debe a la facilidad o dificultad de producción que otorgan los contratiempos dados por la propia naturaleza o por los inconvenientes de una tecnología ineficiente, (en el último periodo de la humanidad, los avances en cualquier aspecto industrial y tecnológico han sido más que sustanciosos). Este incremento sobre el precio de los productos no es fruto de la calidad o cantidad que vuelca cada cosecha de nuestros campos; por mucha producción que hubiera al respecto de algún alimento, la tendencia de su precio nunca es la de ir a la baja, siempre existe algún motivo, real o ficticio, para que quede justificado el aumento de cualquier producto. Hay personajes que esperando pacientes, ya urdieron los planes, según conviniera, que les garanticen enormes beneficios.
Los intermediarios suelen ser los que se llevan la mejor tajada. Porqué, pues, no establecen los gobiernos; departamentos, un método eficiente de control que le facilitara al ciudadano unos precios más asequibles -el buen uso de una reserva nacional quizás resultaría de salvaguardar los derechos establecidos, como ley, dentro de nuestra tan mencionada constitución. (Cuando la productividad se multiplica, se acumulan almacenados dichos productos, para ofertarlos más tarde al alza durante otras anualidades que respaldaran su incremento).

Se realizan constantemente estudios de consumo que, chivatos, evidencian las tendencias de compra -mayormente obligada- de los hogares, tendencia que suele ir en consonancia a los ingresos y recursos que obtiene cada familia.
Así resulta que, si por disponer de una economía escasa, se tiende a comprar; pollo o calabacines, patatas, arroz, zanahorias, huevos o carne de cerdo, no lo dudéis, que al poco tiempo aparecerá una excusa perfecta y veremos cómo se incrementa el precio, todavía asequible, de estos productos; productos, cuales se acomodaban de mejor manera al tamaño de nuestros bolsillos.
Poco importan las posibilidades de los ciudadanos, somos peones dentro del enorme tablero de ajedrez que es este mundo. Las normas siempre han sido las mismas, igual de intransigentes como de injustas; la pobreza debe existir así como la esclavitud y el tercer mundo -desarmonizamos esta tierra cuando dividimos el planeta en proporciones desiguales- Las fórmulas o el sistema por el cual nos regimos, queda demostrado que solamente aporta desequilibrio; un desequilibrio compuesto de órdenes y sumisión. De leyes que apuestan por estar inacabadas al disponer de vacíos legales de los que se valen los poderes fácticos para proseguir con la criba de que o quienes conviniera -la justicia se evidencia utópica-
Unos pocos sustentan el mando. Esos pocos que amasan fortunas, que gestionan y sacan provecho de todo lo que existe en el planeta, que utilizan argucias e hipnotismos para disimular las cadenas y los yugos de los que se valen cuando implantan la doctrina del servilismo -quedar como siervos cuando somos igual de hombres y de amos. Incluso tener que agradecer, continuamente, las migajas que nos corresponden-

Esa minoría que ostenta el poder económico, es la que también le indica y ordena a la clase política las directrices a seguir; esa minoría precisa de una clara diferenciación piramidal; de cuerpos y mentes amedrentadas, de algunos pies que aplasten otras cabezas; abducen y promulgan la discordia, sus intereses reniegan de la paz e incitan a la guerra.
Necesitan que estén bien remarcados los status sociales. Un simple obrero no debe nunca poder coincidir con ellos en cualquier restaurante distinguido o en sus estupendos lugares vacacionales, esto no puede seguir sucediendo. Estas personas, alejadas de la carga implícita en la palabra humanidad, enarbolan un sinfín de argumentos diferenciadores, se enorgullecen del mismo elitismo que les proporciona a los demás unas perspectivas de vida nefastas -poco importa, de su agenda es borrada la anotación que respaldaba el bien común-

Los papeles, durante un par o tres de décadas, han parecido modificarse por un espacio breve de tiempo (sólo en occidente), fue un espejismo dentro del orden que aparece como inquebrantable y que unos pocos establecieron en algún momento y que todavía permanece.
Pero, tras un estudio concienzudo, se ha vuelto a poner en marcha un plan maquiavélico que garantice y haga perdurar una tierra de esclavitud.
El poder fáctico ha urdido un plan de irremisible sometimiento; está rompiendo en mil pedazos varios de los escalones de la escalera del bienestar -los intuyo irrecuperables- La mayor igualdad de bienes y prestaciones que, progresivamente, habíamos conseguido gracias al esfuerzo de nuestros padres y abuelos trabajadores, se desmorona y parece al punto de perecer. Sin nosotros, como familias y obreros, haber contribuido, excediéndonos, para que esto sucediera, (es mínima, según los analistas, la parte de culpa que le corresponde al pueblo, cuando se sopesa numéricamente la deriva económica actual).
Desde arriba, las clases dirigentes omiten la realidad de la bancarrota y el despilfarro, no culpan a quien debieran, desvían nuestra atención y señalan hacia otro lado, les viene bien generar en nosotros un sentimiento de culpa cual también ayuda a consentir el sometimiento. Van destinado todos nuestros ahorros a la salvación de empresas privadas que erraron en su gestión -con el permiso de los mismos gobiernos- las mismas que nunca otorgaron ningún beneficio añadido en los tiempos en que era suma su bonanza. Les han concedido, mediante disfraces y artimañas la gracia de un salvavidas, el cual el pueblo obrero prosigue hinchando con laborioso trabajo e impuestos.

Dos generaciones vagan en pos de empleo y solamente hallan puertas cerradas. Mientras, sus progenitores, las generaciones que los aman, echan mano del pequeño colchón que tenían para darles ayuda.
A gran escala, la sombra del tercer mundo se alarga y también atrapa al sur de Europa. Esa parte de Europa, que se ve obligada a vender esas riquezas que le pertenecen, a precio de saldo, al recibir sutiles extorsiones.
Son continuas las confabulaciones, la clase política de cada estado esta cohesionada para defender lo suyo, para ello no hay diferencia de colores o de idiomas; ante todo debe proteger su imagen y reafirmarse en el poder manteniendo sus posiciones. Los ciudadanos de a pie, simplemente quedamos relegados a ser los que soportamos el peso del mal hacer y despilfarro de los gigantes que quieren mantenerse en el poder, así como de aquellos que tras perder en sus apuestas de juego, demandan ser resucitados aun siendo perdedores.
Los ciudadanos proseguimos perdiendo nuestros derechos, asistimos a una gala de prestidigitación y observamos como la clase media desaparece.
Reaparece la dictadura. El totalitarismo, camuflado de democracia, utiliza los dientes y sus uñas; se cierne sobre el mundo un sistema efectivo de dominio, una acertada y disimulada forma de guerra, de racismo, esclavitud y poder.

Cuanto me agradaría que fueran mostradas las cartas, cuando esos señores que representan al ciudadano, jactándose de su sabiduría, nos muestran su visión y las hipotéticas fallas de un gobierno, frente a una cámara o delante de un micrófono y sobre un estrado.
Ellos, verdaderamente saben acerca de la manipulación a que ellos mismos están sometidos por parte de las grandes corporaciones internacionales. Ellos saben al respecto de las cadenas que los maniatan al margen de las propias ataduras que su condición humana y miserable les acarrea. Ellos conocen la poca medida que tiene su libertad y la nula nuestra. Ellos son cobardes: siempre ponen el grito en el cielo de manera interesada y comedida; no se atreven a alzar su voz para denunciar tantas imposiciones que traban el bienestar y avance conjunto de los seres en este planeta. Ellos, no están faltos de inteligencia, saben a la perfección, que caben fórmulas para que esta tierra acelere su paso hacia el paraíso.

omu G.S. (bcn. 2014)

Faltas de juicio

Sonrisas antes liberadas
desde urnas de colores
que asemejan ser cristal,
¡ son abatidas y resquebrajadas !,
desaparecen entre el hierro torrencial
tras acontecer violadas.

No importan las filosofías;
si existen unas fuentes del bien,
que remojan con sus aguas de veras
cuando se precipitan.
O, si las fauces del mal
pasan hambre y adelgazan
o insaciables engullen.

No importan ambas suertes teológicas,
sólo convienen ante ciertos casos como pura leyenda.

No importan los aciertos o los fallos conceptuales
o la coherencia supuesta en las leyes y normas establecidas…

No importa nada de esto
cuando fallecen pronto las voces
que debían de haber crecido
y se extienden los desiertos
rellenándose todos los relojes
con la más seca de las arenas.

Cuando retornan al polvo, prematuramente,
juguetones y ligeros corceles
que serán capaces de relinchar en nuestros oídos
aun encontrándose ausentes.

Así dejándonos su perdida;
apresados dentro de aquel dolor que quebranta
e inutiliza nuestras alas
y colapsa el corazón,
y le veta el paso a aquellas alegrías
que nos abrirían nuevas puertas.

Dolor que tumora ilusiones,
así dejándonos; atrapados
entre huellas por nacer
y un añorar que acaba odiando
mientras busca y mata
con sentencias y cien armas
implantando yugo y castigo.

Porque tantos corceles inocentes
ya no corren ni estampan esta tierra con sus dulces huellas
-no les dio tiempo ni a cambiar sus dientes-
Ya jamás sembrarán al trotar por los campos
ni ensancharán angostas callejas.

Aun sin pretenderlo… Cuando ellos dormitan
y siendo cielo saben a estrellas,
el recuerdo permanente de su falta,
hasta de esos hombres afables y tranquilos
arrancará su generosidad y sosiego,
al amanecer de imprevisto la razón que subleva.

Ellos, sólo parece ser que marcharon,
pero revelan los negativos desde su sueño profundo.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Sentencias chocantes

sentencias chocantes
Menuda la desfachatez e ineficacia del sistema judicial a la hora de dirimir sentencias en muchos de los juicios; al ladrón y estafador de millones se le condona la pena que le correspondería, si es que él se compromete y hace cargo de la devolución de una cifra que se estipula como digno pago para la estafa o hurto. Cifra cual cabe que no sea, en la mayoría de los casos, el total del botín robado, eso sí, se le reclama también, haga público su sincero arrepentimiento, que cabe suponerse debiera devolverle la confianza y aliviar el pesar y la indignación de los ciudadanos que han sido estafados, (al tratarse de una entidad financiera a la cual se le efectuó rescate, repercute en la economía, tal estafa, de absolutamente todos los ciudadanos).

Y así es como estos mangantes, mal usando la potestad de su cargo, resultan absueltos de pagar con la pena de presidio.
Tales sentencias no dejan de ser una fórmula perjudicial que incita a cometer nuevamente más de tales delitos, ya que en el supuesto de demostrarse la culpabilidad de dichos personajes, con el reembolso de la cantidad que se les solicita, no conocen las verdaderas consecuencias de contrariar a la ley, y pueden continuar libremente disponiendo de sus días, sin saborear la amargura que hay tras las rejas de una cárcel, en la cual si se impusiera una equitativa justicia, debieran haber hallado su destino.
En cambio si su negocio fraudulento no llegara nunca a salir a la luz, el disfrute de la recompensa les garantiza un poder y un status que, dadas sus ambiciosas características, les servirá para proseguir e innovar propuestas delinquivas que sacien sus antojos y llenen sus arcas personales.

Mientras, en la sala de vistas contigua, un vulgar y necesitado ladronzuelo, escucha como por seiscientos euros conseguidos tras un hurto buscando el descuido dentro de un comercio, sin tener la anterior y citada opción monetaria para librarse de su sentencia, es condenado sin remisión a su inmediata reclusión.

Claro queda, con tal diversidad de sentencias, que pesan más los intereses fueran cuales fueran, que ir equilibrando dignamente la balanza dentro de esta sociedad al administrar de igual manera la justicia.

¿ Quién eres tú ?

qui ets tu
» No puede alcanzar la verdadera nitidez y transparencia un cristal, si sobre él pesaran las huellas de anteriores seres que, apoyándose, a través de su invisible solidez observaron.»

Resulta irrisorio pensar que disponemos de una identidad original, cuando en realidad solemos estar anclados y sopesar lo que sucede alrededor, sujetos a la perspectiva sobre la que decidieron auparse otros, ya estuvieran estos otros, vinculados directamente a nuestra vida o fueran congéneres que se dedican a programar el planeta, acentuando en su hacer sus intereses personales.

Hemos escogido un sistema que opta por dividir, no por conjuntar, que se dedica a generar continuamente barreras, que proclama a los cuatro vientos su fidelidad a un régimen, donde las diferencias y la exclusividad son moda que hay que premiar. Los puntos en común, las mutuas coincidencias y la empatía, estos aspectos capaces de estructurar y solidificar eficazmente, quedan ocultos, relegados a un segundo plano, al dificultarle al poder la manipulación, la fácil dirección de la manada.

Cuántos de nosotros nos cuestionamos la información que recibimos, la introducción a la que en algún momento fuimos sometidos, (probablemente en edad virginal). Cuántos nos esforzamos en releer, en la labor de dirimir en qué medida los datos y las creencias en que ahora estamos asentados son merecedoras de prevalecer.

El hombre alcanza su propia identidad sólo cuándo filtra y se cuestiona los valores y códigos que alberga, ¡cuando decide!, cuándo se asoma con objetividad y midiendo con certeza acierta a saber, si los sistemas, los valores y las reglas que imperan, corresponde que prevalezcan dentro de la sociedad que conviene o se desea. Sin las correspondientes dudas e interrogaciones, (concienzudo trabajo), sin pararnos a sopesar los valores que convienen de ser auspiciados para alcanzar un verdadero y conjunto progreso, proseguimos siendo un producto, un factor inventado y dirigido por otros, una copia ausente de identidad propia; quedando, entonces, como lujo inalcanzable cualquier arte, nonata y anulada nuestra productiva creatividad.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

hipnotismo social
Con extrema sutileza, el poder gesta nuevas fórmulas de esclavitud; dichas fórmulas, predispuestas con años de antelación, ya vienen siendo aplicadas desde mucho antes que los ciudadanos de a pie las advirtamos. El pueblo se cree libre cuando solamente existe la realidad de tal hecho como una mera ficción -se diría que aparecemos como subditos hipnotizados-

Somos manipulados infinitamente y convertidos en devotos de una fe, que encubre la deshumanización y proclama la adicción al consumo. Continuamente se van innovando y alternan los yugos, disfrazados con seductores símbolos libertarios que definen a la perfección la palabra farsa, lo que acaece como bulo; y hasta llegamos a poner buena cara y sonreimos, mientras vamos siendo ahorcados, al ahondar, sin reconocerlo, en un estado de inopia y sumisión.
Largas y afiladas son las garras de la bestia. Astuto e intocable es este poder fáctico, que consigue amplios beneficios y se recrea, pareciendo inexistente.

Hipnotismo social

reconocimiento
Que poco cuesta señalar acusadoramente y cuánto reconocerse sin maquillajes.
Que fácil es salvarse; buscar excusas, camuflar los propios defectos hasta creerlos inexistentes. Disculpar aquellos comportamientos de uno que causan discordia, desasosiego o desastres.
Nada cuesta hurgar con un dedo en la llaga, si la llaga asomara sobre cuerpos ajenos. Nada nos cuesta ajusticiar a voz en grito, sentenciar las conductas que consideramos inadecuadas, pero sólo es así, cuándo pertenecen a otros.

▬No hay lavandera capaz de limpiar sin antes tener presentes las piezas de ropa▬

cuestión de aseo

» la foradada (Cantonigròs -Collsacabra-) «

Acentos activos (IV) -cuestión de aseo-