Una fuente de obsequios

horitzó a port de la selva
» Debido a tantos regalos que asoman cercanos

prosigo dándole las gracias a esta existencia.»

***
Es regalo: inspirar el aire
desde el precio impagable de unos labios jugosos.
Aprovechar esa boca que le habla a mi alma.
Que me pide la muerda,
que espera que la sorba al concederme una cita.

Hallo el regalo:
Tras deambular medio muerto
y repartido en mil trozos,
por un angosto pasillo donde convergen
la confusión con las sombras
-ceñido al afilado vacío que cruel decapita
la razón de las personas-
Tengo el regalo:
Cuando retorno recompuesto;
al probar el sabor, los prodigios del aceite
que acuna con acierto, tu saliva.

Busco regalos:
Eliminar la palabra fin
y prender nuevos principios.
Encontrar eslabones perdidos
que refresquen mi memoria.
Reparar escaleras destartaladas,
para descender hasta mis entrañas
y para auparme hacia el futuro.
Recuperar aquellos útiles que quedaron;
como meros trastos inservibles guardados
en una oscura y sucia buhardilla.

Me regalo:
Completarme escuchando
y crecer comprendiendo.
Elegir con acierto.
Ser soluble y avanzar.

318-omu G.S. (Bcn.2014)

Carrusel de placeres

Más allá de secreciones y gemidos
provocados por un oleaje de roces
que acallan al tacto durmiente
y veneran la elocuencia del sexo
que puntual nos complace;
un cesto repleto de orgasmos… de orgasmos intensos:

Esa delicada colcha que me tapa
o unas brasas justamente encendidas
ante el frío que cala llegando a los huesos.
Unas aspas enormes,
que al girar suspendidas
riegan su viento.
O, las aguas de un arrollo
calmando el calor intempestivo
sudado por el Agosto.
(Orgasmos sensitivos;
decorando el verano y asistiendo en invierno).

Dos ruedas y mis piernas,
y yo; retornando a la infancia;
como aventurero y jinete,
pedaleando en pos de hallar mi bioma.
Un jaque que revive sendas sonrisas
desentendido de muertos.
O, meter un gol de cucharilla,
con la destartalada delantera de un viejo futbolín.
Beber tras el esfuerzo prolongado.
Comer cuando estoy famélico
-mi ser advierte orgasmos,
más allá del secretismo contado
por el hambre de cuerpos-

Un paseo por el bosque tras el canto de la lluvia;
el olor provocativo y fecundo de la tierra mojada.
( Ramas y hojas casi fallecidas
desmenuzadas por insectos:
Prado verde; hierba y cama;
hojarasca marchita por el conjunto alentada).

-Presumo de ser multiorgásmico,
al colgarme, columpiarme y trepar por los días
asido a lianas que surgen espontáneas-
Una aptitud atenta: orgasmos seguidos.
Orgasmos continuados coronan la existencia,
¡ siéntete húmedo !.

El nacer. Un olor a bebe que, empapando mi hogar,
culmina como agradable matiz dado en cada estancia.
La risa que supera a la hipocresía,
a los puntos aparte y a las palabras.
Un gesto amigo respondiendo frente a los contratiempos,
que nos aconseja con acierto y brinda por otros su cara.

-Mis orgasmos devienen
por sentidos que escuchan
y elecciones que trenzan
un montón de circunstancias-

Elegir bien.
Elegir bien, recortar y montar un collage.
Y sentirme tan liviano
como para entregándome desnudo,
viajar sólo siendo seducido
por los apuntes constructivos
que contrajeron un pacto con la bonanza.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Kamasutra bipolar


Tengo vida.
El mismo aire que hincha los globos
para que tantos niños
logren imaginar, se diviertan y jueguen.
Y entre colores que flotan descubran
el futuro que sostienen
y sientan que la libertad les convoca
para que diezmen sus cargas
en cada una de sus horas presentes.

Tengo vida: El aire
que desentraña verdades mientras levita
e hincha sueños y pulmones.
Tengo vida: La tierra
en la cual se alzan victorias y caídas
al caber todos los sones.

Tengo vida.
Dispongo de la persistencia del agua para bucear
hasta las entrañas del universo.
Y de la dúctil consistencia de la roca para enclavarme
como un yo impertérrito.

Alineado a un cierto apego
sostengo y sopeso la vida
-diome balanza mi edad-
desde una firmeza que acierta por ser maleable
y desde la fluidez que continuamente renace
al tener llave que supera barreras y límites
-firmeza y fluidez ¡exquisitas!-

Tendré muerte
-todo cuerpo se transforma cuando con ella conversa-
Las alas para volar a otros mundos
que hoy se me resisten
aún estando vigilantes,
al portar la fama y el atuendo
que los hace, inalcanzables.

Tendré muerte.
Seré aire y tierra.
Seré mezcla.
Sentiré aquel fuego que ya no quema
renovaré mis sentidos.
Seré llamas, ceniza y humo.
Bailaré tan bien vestido como desnudo
al son de un día eterno y con el universo;
quedando mis verdades y mentiras desleídas
dentro de un cuadro sin museo.

Tengo vida y tendré muerte;
he escalado riscos escarpados
para conseguir avistar
cuanto de extenso es el horizonte.

Preciso volar siendo atrevido.
Difuminarme hasta renacer.
Trocearme y recomponerme.
Dejar de oponerme, ignorar u omitir
preso del miedo que encapsula
o de la vanidad que otorga prepotencia.
Necesito hartarme de comprender
al viajar y conocer
cualquier espacio o circunstancia,
y hacer de dos, una sola cara.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Tras tres…

Tras tres mordiscos de tierra
nunca desmerezco nada,
doy las gracias y canto victoria.

Recojo minerales a cada paso
Descubro mi esencia cuando observo la fauna.
Como gota de lluvia o como trozo de barro,
repaso el entorno que me es concedido
y alimento a la flora.

Tras tres mordiscos de tierra
separo y rasgo los velos
soplando fuerte las nubes.
Veo como nacen claros
cuando me siento ayudado
por razón y memoria.

Tras tres mordiscos de tierra
desentraño mil entuertos
y me invento trabalenguas.
Pincho como un niño ávido y travieso
burbujas juguetonas que el aire sostiene
mientras navegan y flotan.

Tras tres mordiscos de tierra;
sé de desastres que son eludibles,
y aquí persisten maltratando a la historia.
Sé acerca de maldiciones ancestrales
y supersticiones repletas de óxido
que ensucian entrañas y manchan las ropas.
Conozco penares cortantes
que degüellan cuellos inocentes,
y detalles que aún siendo perniciosos,
por insensato, el hombre perpetua y prolonga.

Tras tres mordiscos de tierra…
Es tanto lo bueno que he recibido.
Hay tantas maravillas esparcidas,
que por deberle le debo a esta vida
infinitos pedacitos de gloria.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Pulmón de fuego (oda)

" Port de la selva "

» Port de la selva «

» Como agua humedece el cielo,
pues nos concede la distancia que enfría
los ardores que emergen por su vigor.»

                ***   ***

 

Debido a su intocable fulgor
y al poder de su incandescencia
sólo el sol sabe el verdadero sabor de la soledad.
Gracias a su nutritiva energía
acariciamos como hombres los días,
subidos en una hermosa noria
que nunca cesa de voltear.

¡Oh, sol!.
Alejado esparces hojas,
le das invierno a mi tierra.
¡Oh, sol!.
Próximo viertes flores y verano,
alientas las estaciones
aunque aparentes estar parado.
Restas helores que entumecen,
le quitas al frío su gusto a sal.

¡Oh, sol!.
Rey con fragua: Herrero.
Tú: Pulmón que ofrece tanto;
tengas a bien para nosotros domar
el ímpetu de tus rayos.

Permítenos el don de esta vida
con todo lo que aquí hay.
Contén tu verborrea incendiaria,
la que arropa mediante el fuego,
precisa tu fuerza vital.
Mide con acierto cada palabra,
quiere y respeta este pequeño espacio,
que llamado tierra, es nuestro hogar.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Hasta tocar el más allá

Apoyándome. Dentro de este planeta
-tierra en donde son reunidos los extremos-
Situado en el centro de una inmensa boca;
busco el equilibrio
sobre el compás imperdonable de un reloj.
Midiendo la distancia que separa a los instantes,
yo desgrano el porqué de lo querido
y de lo que por detestable alejo;
hallo la lógica de cada peso
bajo un cielo que sé,
ama la consistencia parlanchina de la carne
igual que aquella ingravidez
que sostienen los huesos y el silencio.

Ando atrapado dentro
de sesenta minutos por veinticuatro horas
que suman días y años cayendo.
Alternándose diversas suertes en mi camino
me acuerdo de ti sin remisión
-te aprieto junto a mi presente-

Advierto que te debo.
Te doy las gracias allí donde estés
y abrazo todo el aire que respiro
-te abrazo y tengo,
te abrazo y llevo,
te abrazo a ti-
dándome cuenta de que…

Tarde.
Tan tarde como las horas que nunca llegarán
asoma de tu cuerpo, su retorno.
Pero pronto se desvanece,
la nostalgia que me embarga queda en nada,
pues arrecia en mí el consuelo;
al saberte un ave
que aletea rebasando cimas increíbles,
al saberte libre
y abanicada por la eternidad.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Rosas sagradas

Dentro de mí, reposa siempre la esencia,
yo poseo un amable y romántico gesto,
el decir y hacer de un caballero.

Hoy, éste mío destrona al dragón,
quiere que luzca evidente su amor
cuándo saliera él de paseo.

Reta a la hombría sexista y a sus códigos rudos.
Rompe la dura coraza que tanto le pesa
y erradica el absurdo temor
y la vergüenza paralizante
que veta cualquier empresa.

Mi caballero tiene decidido y confiesa -venciendo al rubor-
el éxito de su pasión:
Cuánto y cuánto de grande es el placer
que se encuentra en la dicha de estar enamorado.
Delata el qué que guarda adentro,
el sí de su ilusión,
al entregarle la rosa que sujetan sus dedos
a la mujer que ama,
mientras susurran sus labios un te quiero
que lacra siendo sello,
con la voz del hombre imperfecto que tropieza,
incluso subida en la estampa de su caballero.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Atrás quedan los alcoholes y morfinas

Ya hace tiempo
que desgrano los días poseído
por una exquisita adicción.

Cuya fuerza de empuje se debe
a una mezcla de ingrávida espiritualidad
que imanta fantasiosa,
a una asalvajada locura que me asalta, impetuosa,
y a varios pellizcos de analítica razón.
A la suma de una atracción persuasiva,
que como dardo certero asocia a los seres,
cuales deambulamos siendo probetas;
albergando, repletos de química.

Adicción maleada con el roce de las pieles,
capaz de colmar de elixires las copas
y estructurar las jornadas
a base de delirios innombrables
y de tentaciones que arrastran por indecorosas.
De izar los ideales hasta alcanzar
planetas por inventar,
y fecundar con tiento libidinoso
hasta cubrir con seda el corazón,
y darle blando colchón donde plañir,
lugar y manjares a la carne,
cuándo ésta se alza; hambrienta y sediciosa.

Adicción, también afianzada
en aquel diálogo que cursa con oído.
Que nos procura; espada ante los ataques
y capa y sombrero ante el frío.
La que se afianza en uno al recibir
la parte noble y comprensiva que precisa,
La que va más allá de signos manipuladores,
de las castas y roles improductivos.

Adicción alentada por el hacer y los recuerdos
que se desentienden del propio individuo
y de las polémicas que incendiarias queman
-dadas por las tan inevitables como maravillosas
diferencias que en todos imperan-

Diferencias que primero unen -al compensar
carencias y vacíos ajenos-
pero cuales más tarde, cabe separen,
al advertirse siendo distancia,
si es que la experiencia no emergiera anudando,
con una lectura que rebosara suma destreza.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Lejos de la necedad

 

» Más quisiera tener, para disponer,

pero no es justo negarme el saber,

porque unos legislantes

olvidados de mis necesidades,

desmereciendo mi esfuerzo y labor,

acuerdan y deciden compensarme

con el pago de un ínfimo salario.»

 

(I)

Por las descargas gratuitas aprendo,

me impregno de un sinfín de creaciones,

convengo en los sucesos cotidianos

y añado a mi mirar

una amplia biblioteca de ficciones.

 

Mediando numerosas buenas artes;

aderezo mi ser.

Consigo renovarme y también crecer.

Descubro tantos pasados como innovo futuros.

Logro amasar los siglos, obteniendo

el mejor de los panes para alimentarme.

 

Envuelto con diversas perspectivas

me instruyo en la historia del planeta

y advierto lo que esconden las mentes pensadoras.

Igual como deslío las entrañas humanas

o asocio animales y cosas con personas.

 

La red es un enorme abanico

que ventea cultura;

apuntes literarios imperdibles

y fantásticas obras musicales

e increíbles haceres cinéfilos.

Gracia políglota y artística

que usando su rostro polifacético,

desglosa pasares exponiendo vivencias.

 

Suerte tengo de tanto arte dispuesto

en las descargas que asoman gratuitas.

Arte que para mí sería inalcanzable,

al estar maniatado, ¡sometido!,

al presupuesto escaso de un obrero.

 

 

» Se justifica el acoso a los tuertos de un ojo

con fama de truhanes y arrabaleros,

mientras se les permite y nunca molesta

a los que miran y hacen desde arriba.»

 

(II)

Los intereses económicos asolan siendo plomo,

se transforman en balas y disparan.

Cazan liebres que saltan libres,

y aniquilan a todo pájaro que vuele satisfecho

disfrutando de la gratuidad del lienzo,

que este cielo terrestre les exhibe.

 

Las multinacionales

y su triste réquiem de finanzas

hunden veleros livianos que viajan,

que aliándose con el viento

alcanzaron el anarquismo y el sosiego.

Que a fuerza de tesón, de músculos y remos

llegaron a disfrutar de cada amanecer

sin ceder a la ambición,

o quebrarle a otros, la vida y sus sueños.

 

(III)

Cuánta menor aconteciera la cultura

empapando la vida de los ciudadanos,

mejor para los amos que,

precisando del servil esfuerzo,

pretendan someter a más lacayos.

 

A cualquier poderoso le conviene,

que converja en uno, ¡sólo el suyo!,

los muchos prismas que hoy habitan existentes.

Para que así, fácil, le resultara la manipulación

y la esclavitud prendiera como hábito permanente.

 

Cuándo los individuos

bien nos nutrimos de saber y cultura,

obtenemos planos y útiles herramientas

que construyen proyectos eficientes

al proporcionarnos la objetividad.

 

Los conocimientos desenmascaran

grandes farsas que andan esparcidas,

que contaminan gentes y lugares

e intoxican, con el analfabetismo,

de muchos, su realidad.

 

La cultura abre puertas;

ella es llave y aire,

una senda hacia la libertad.

 

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

 

Poderío


Debajo del asfalto; la hierba
recuerda enormes castillos de roca,
el sabor del cielo y el aire,
rememora el paso de las nubes,
sus colores y formas cambiantes,
e insiste en componer y recitar poesía.
La cual como una dulce plegaria
logra acallar el chillido de aberrantes motores,
y revienta las caras del hormigón y el asfalto,
que a su inocente verdor, aprisionando solapa.

Atentos, posan su oído, (de agudo vuelo),
escuchan la poética encubierta, los sobrevivientes:
unos pocos árboles que mantienen su alza
alineadamente esparcidos.
Sus hojas vibran sumándose al concierto.
Sus ramas reman respiros, reman y aplauden;
azotan ruidos áridos, ruidos ruines,
peores que aquella negación albergada en tantos silencios;
y son avivadas; crecen, se extienden,
las suyas raíces reclaman se les devuelva su espacio.

La hierba, (poética).
La hierba, (primaria).
Aunque apresada, no pierde su dicción musical.
Su naturaleza brinda notas,
no se amedrenta ni es esclava.

(Sus tallos, pacientes esperan.
Su simientes, fornida, se asemeja a los aborígenes que resisten, que desconocen leyes innecesarias y los poderes dados por sellos, por banderas, registros o firmas. Su pesca y siembra, su lluvia y su caza no se detienen para aprender asuntos burocráticos).

La hierba, poderosa,
desde los tiempos se reserva semillas
que persisten en la búsqueda de un pedazo donde asirse;
insistente, nunca ceja en su labor
de procrear con la tierra.
Sus semillas resguardan la casta, saben tanto,
que callan maldiciones e improperios,
pero cuando hablan, hablan esperanto.

(II)
El arte resquebraja paredes que aprisionan;
aquella química rebuscada
hecha con mezclas minuciosas y concretas.
El arte exilia a la indiferencia
y hasta ablanda a la más resistente de las durezas
… es como el agua.
Docto y polifacético, cualquier arte;
afina instrumentos y repara herramientas estropeadas,
¡eleva la sensibilidad!.
Ajusta violines, guitarras y pianos,
brinda tintes, letras y pinceles,
hojas en blanco, cinceles, saxofones y trompetas.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)