Decir…

Que decir puede, cuando relata al respecto de la desdicha o el luto adjunto a la muerte, embelesar al oído que escucha, a ese lector cual recorre tales sendas emotivas conformadas con letras…

Que decir puede contar acerca de aquel dolor que implacable se hinca, hasta tocar y torcer el futuro e intoxicar de alguien sus entrañas, y contrariando a ese sentimiento sonar a canto angelical cual suaviza causas terribles.

Que decir puede ser tan pluriforme, didáctico y hermoso, como para asomarse siendo caricia, incluso cuando presenta desamores, frustraciones y desdichas; los horrores anexos -propios, lejanos o próximos de esta vida- de todos aquellos que perciben el pulso y las vibraciones mientras sus almas y corazones son llenados de seda y de algodón, y de costuras y callos y espinos, mientras degluten respiros y tragan la hiel de su hígado o la dulzura que fue capaz de apresar su saliva.

Decir anudado a la innovación y a la fantasía, que con su tono y timbre alfabético, así como con sus licencias y recursos plurales, quita el óxido corrosivo que ensucia el hierro y el polvo del mobiliario, aviva las mentes dormidas y relaja los músculos tensos, muestra el peso preciso tanto del plomo como del aluminio o el mármol, o el valor inmenso de aquel grano minúsculo de arena que nos espera, cósmico, para contarnos sobre el oxígeno o el salitre sanador que reposa en cualquier playa.
Decir procaz. Decir complejo, simple o mordaz. Decir libre o medido. Que extrae la paja incordiante y cegadora de aquellos ojos que decidieron observar la panorámica, bajo el dintel, a través y apoyándose en su ventana.

Quien podría obviar: la potencia fecunda, la excelsa creatividad, las comunicativas y alternantes vestimentas con que se viste para decirnos nuestra tan amada poesía, cuando realza los paisajes imaginados, los avatares personales, o los acontecimientos de una realidad impostergable.

Des d’un punt concèntric / Desde un punto concéntrico

des d'un punt...

Més enllà d’un poble,
d’un tros de terra productiva
i els seus beneficis,
d’un estat que pretengui
la revenja, el domini o la venjança.
Més enllà d’ideologies, escuts i banderes.
De missatges que a uns pocs enlairen
i a molts altres dobleguen.

És en allí que em trobo jo;
més enllà de…

Destapant secrets
i signant contractes de pau
davant de la meva pròpia memòria;
recolzat damunt de moltes notes d’amor
construint-me!

Escombrant la pols.
Recollint herbes curatives
fent mel!
Abraçant els arbres amb força.
Acaronant les fulles i l’escorça.
Olorant flors encara per néixer;
mastegant bocins d’aquell futur
que encara està per arribar.

Un plaer trobar i trobar-me
xiulant-li als caragols i a les formigues
i cantar aplegat amb els ocells.

Avui, aquí;
piulo,
volo,
i amb cura
preparo un niu;
em sento nou i jove,
puc ser lliure.

Escolto, del cel,
els vents i el silenci
-puny i pensaments-
m’adreço quan desitjo.
Contemplo els tants dissenys
que reparteixen els núvols;
infinits milers de cossos,
rostres i formes.

Em trobo…
Més enllà dels interessos
que emmanillen la felicitat fins a aturar-la,
en amagar, oblidant-se,
de les necessitats de tanta gent.

Avui, sento trobar-me
en el lloc adient,
dins d’un punt concèntric.

318-omu G.S. (bcn. 2014)
______________

(castellano)

Más allá de un pueblo,
de un trozo de tierra productiva
y sus beneficios,
de un estado que pretenda
la revancha, el dominio o la venganza.
Más allá de ideologías, escudos y banderas.
De mensajes que a unos pocos elevan
y a otros muchos doblan.

Es allí que me encuentro yo;
más allá de…

Destapando secretos
y firmando contratos de paz
ante mi propia memoria;
apoyado encima de muchas notas de amor
¡construyéndome!

Barriendo el polvo.
Recogiendo hierbas curativas
¡haciendo miel!
Abrazando los árboles con fuerza.
Mimando las hojas y la corteza.
Oliendo flores todavía por nacer;
masticando pedazos de aquel futuro
que todavía está para llegar.

Un placer encontrar y encontrarme
silbándole a los caracoles y a las hormigas
y cantar reunido con los pájaros.

Hoy, aquí;
pío,
vuelo,
y con cuidado
preparo un nido;
me siento nuevo y joven,
puedo ser libre.

Escucho, del cielo,
los vientos y el silencio
-puño y pensamientos-
me dirijo cuando deseo.
Contemplo los tantos diseños
que reparten las nubes;
infinitos miles de cuerpos,
rostros y formas.

Me encuentro…
Más allá de los intereses
que esposan la felicidad hasta pararla,
al esconder, olvidándose,
de las necesidades de tanta gente.

Hoy, siento encontrarme
en el lugar adecuado,
dentro de un punto concéntrico.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

A la hora en punto


Mi día despunta magnificente; abro mis ojos y te veo mimosamente erizada; cómplice y deseosa, desnudada por la luz.
Siento tus labios carnosos traspasar el silencio nocturno; como ellos, humedecidos, besan mi pecho y sanan mis cicatrices. Creo en la religión de tu lengua, cuando danzante, recorre despacio mi cuello y así mismo sendos hombros. Reconozco el más grato e inocente apunte vampírico mientras tus dientes me otorgan el placer sensitivo, al morder, pérfidamente, cualquier parte de mi piel entregada.

Eres experta en las lides amatorias cuando de veras amas -sin recelos ni tapujos- bien aprendiste a instrumentar aquel compás que despierta al hombre sonámbulo, a la exclamación alentadora y a los gemidos que confiesan los puntos álgidos.

En esta hora soy un hombre agradecido reconociendo cuanta es la proximidad de su cielo. Un hombre que delata tanto su poder como su fragilidad al mismo tiempo. Un hombre que para nada quisiera extraviarse en la insatisfacción de no completarse o en la locura que devendría por perderte.

Todavía entre sueños -mudo de palabras. Sólo calzando onomatopeyas. Algo torpe- preso del onirismo que es sublime por llegar a ser palpable, recojo mi centro endurecido en la redondez de tus nalgas -debió sentirse imantado-

Me resulta ciertamente imposible de dosificar la proporción que debo tomar de tu perfume -propio y exclusivo- Causas la rendición de cualquier negación en la cual convengo; Logras embriagarme e hipnotizas de manera más eficiente que el mejor de los líquidos etílicos… Siempre cedo para entregarme a tus juegos.

Redoble


Una mañana de paseo por los jardines, de estanque y de remos, de peces y cisnes, de mantel extendido sobre la hierba y de vino tinto llenando una bota de cuero que pasa de tu mano a mi mano.
Mañana y tarde. Donde quedan relegados a la ausencia; el trabajo, las preocupaciones y el tiempo que como peso nos entristece y arruga -solamente atendemos a las voces del presente, contamos, más que nunca, la vida por instantes-
Liberados del qué será… Avanzando nuestros pies y nuestras manos al unísono; protegidos por Cupido que nos lanza caramelos y corrobora su fe universal en los enamorados.
Consentimos en ser amnésicos, o quizás, somos simples nostálgicos aferrándose a la eternidad; negados a reconocerse en esos treinta que ya pasaron y también en esos sesenta que aún están por llegar.
No nos cuestionamos los antes ni padecemos de una ansiedad fruto de la incertidumbre por lo que vendrá, al sabernos, igual, inseparables como prolongados.

Erotismo convincente fue aquel guiño que me hizo, confabulando con tus piernas, la falda plisada que llevabas; yendo de lado a lado, de abajo arriba y cayendo hasta permitirle a mi imaginación que volara.

Pude tan sólo ver, lo que justamente el viento quiso en esa hora que observara… a aquella tentación irrefrenable que bien podría llamarla provocación.

Las voces de lo sencillo (II)

Por más dedos que una mano


Presiento que giraré la esquina y volveré a encontrarte… como siempre te quise, de nuevo repleta de frescura y sonriendo. Cuando sé, lo sé y lo sé -porque tengo la certeza de que hay tiempos que nunca se repiten- sé, que jamás has de volver como te tuve.
Aun reconociendo el trajín despiadado de esta realidad irresoluble, todavía nos quedan, juntos, dos cervezas por tomar y otros muchos hasta luego por decirnos -quede el adiós para aquellos que creen en una perpetuidad siniestra y no en la prolongación evolutiva-
Existen quereres que cambian, cuales no quieren danzar cuando se les llama para que acudan al baile de difuntos; así de perseverante es el nuestro; locuaz y didáctico allá donde esté.

Acerca de tratos en la trastienda

acerca de tratos
… y el banquero cedió al impulso de la confesión. Con una de las manos dentro del bolsillo de su pantalón -hecho a medida por un sastre que tanto cobraba que servía a pocos- y en la boca un enorme cigarro, le comento a su partener, hombre de leyes y a la vez político:
-de los obreros sólo hablen el sudor y sus músculos, acepten lo que se les da ¡ni reclamen! ¡ni piensen!
Agradezcan el pan y ese techo, si es que tuvieran, que les permitimos, el cual les cobija.
El valor de sus vidas viene determinado por su capacidad de esfuerzo y nuestros máximos beneficios.
Los obreros cabe que perezcan habiendo remedios que les salven; ajustemos su número al triunfo de nuestra ambición. Escondámosles los comodines de la baraja amañada que les presentamos como válida y pulcra para jugar la partida.

 

Tratos y tretas.
Guiños a escondidas
                    y manos que se estrechan
                             en los palcos o por los pasillos.
Falsos discursos y trapicheos,
                               bla… bla… blas cargados de hipocresía
                                         que vomitan muerte;

                                         ¡ hacer de trastienda !

Intereses y exorsiones.
Chantajes. Cartas anónimas.
Leyes retocadas según convenga
                        para lograr acuerdos nauseabundos
                                    que hacen persistan

                        el hambre y la enfermerdad
                               junto a la miseria.

Perdones injustos
que acaecen como amnistías absurdas,
                                    son el ejemplo indudable
                                   de que desde las altas esferas
                                    dan el visto bueno y hacen
                                            apología delictiva.

Grandes beneficios clasistas que perduran
estando a la orden del día
demostrando que no ha muerto la picaresca.
                     Hurtos y estafas
            cuales se prolongan en el tiempo

                                aun habiendo claros culpables
                                    que disfrutan de su libertad
                                           sin pagar condena.

 

A un amic / A un amigo

a un amic

Fa temps que volto -per estones-
donant glops de salut
en gaudir de la teva companyia.

Ja fa un bon temps que et reconec
com a un boig que va escollir
recórrer els dies i els carrers
saltant-se les normes
antipàtiques i estúpides;
com un acròbata que es diverteix
fent salts mortals i tombarelles.

Hi tingut sort d’estar vora teu;
home… gens ni mica avorrit,
força extravertit,
d’espatlla ampla
i de mans obertes,
que nedes,
escales,
busseges
i reptes.

Home que va decidir:
fer camí despullat.
Girà el món conegut
per tal de descobrir…
els tons i teixits
de la seva roba interior.

Home i amic
que en reinventar el seu seny
fuig de traïcions
i rebutja amagatalls
per oferir-se al resta;
net i polit
¡TRANSPARENT!
-com cada gota de pluja-

Un amic.
Que es confessa de peu
davant de les muntanyes,
o s’aclareix enfront de la mar.
Home de fe,
que creu en un món millor
seduït per la comprensió
que ja darrera llargues converses.

Ell.
Em fa mirar les muntanyes
i em parla de formes i disfresses;
de fulles acolorides; tendres i seques
-del goig visual i de la curació-
D’insectes cooperatius
i de fustes arrelades i sensitives.
De salts d’aigua que, màgics i potents,
busquen la calma.
Sobre coves i cofres i un tresor
-una fotografia trobada
que confabula amb la felicitat,
doncs ens regala una rialla-

Ell, abans,
caminant damunt tots dos costats,
moltes vegades es va trobar
i altres tantes es va perdre.

Ell:
Un amic.
Un home,
que senyalant-me la mar em diu
haver vist ballar a un munt de sirenes
mentre cantaven…
que és el pes de la sal
i no les ones braves
el que als homes ofega.

318-omu G.S. (bcn. 2014)
______

(castellano)

Hace tiempo que doy vueltas -por ratos-
dando tragos de salud
al disfrutar de tu compañía.

Ya hace un buen tiempo que te reconozco
como a un loco que escogió
recorrer los días y las calles
saltándose las normas
antipáticas y estúpidas;
como a un acróbata que se divierte
haciendo saltos mortales y volteretas.

He tenido la suerte de estar cerca de ti;
hombre… ni una pizca aburrido,
más que extrovertido,
de espalda ancha
y de manos abiertas.
Que nadas,
escalas,
buceas
y reptas.

Hombre que decidió:
hacer camino desnudo.
Girar el mundo conocido
para descubrir…
los tonos y tejidos
de su ropa interior.

Hombre y amigo
que al reinventar su juicio
huye de traiciones
y rechaza escondrijos
para ofrecerse al resto;
limpio y ordenado
¡TRANSPARENTE!
-como cada gota de lluvia-

Un amigo.
Que se confiesa de pie
delante de las montañas,
o se aclara frente a la mar.
Hombre de fe,
que cree en un mundo mejor
seducido por la comprensión
que hay detrás de largas conversaciones.

Él.
Me hace mirar las montañas
i me habla de formas y disfraces;
de hojas coloreadas; tiernas y secas
-del gozo visual y de la curación-
De insectos cooperativos
y de maderas enraizadas y sensitivas.
De saltos de agua que, mágicos y potentes,
buscan la calma.
Sobre cuevas y cofres y un tesoro
-una fotografía encontrada
que confabula con la felicidad
pues nos regala una sonrisa-

Él, antes,
caminando sobre ambos lados,
muchas veces se encontró
y otras tantas se perdió.

Él:
Un amigo.
Un hombre,
que señalándome el mar me dice
haber visto bailar a un montón de sirenas
mientras cantaban…
que es el peso de la sal
y no las olas bravas
lo que a los hombres ahoga.

318-omu G.S. (bcn. 2014)