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A DURAS PENAS
Respirar profundo
Y se vestiran de fiesta todos los planetas para dar la bienvenida a esta esencia tan valiosa como olvidada. Esta que nosotros, por el amor que nos tenemos, recordamos que pervive y nunca jamás desapareció.
Resurgía un imperio fuera de la metamorfosis. Aparecía un reinado soluble para cualquier líquido, gas o sustancia. Surgía debido al devenir pleno de un registro más ancestral que las estaciones de un año, que la lava, el hielo, el agua o el viento. Un registro embrionario donde se hallaba, inmutable, lo más puro y primigenio, aquella esencia capaz de fusionar cualquier alma o cualquier forma o cuerpo. Esta esencia, como llave maestra, como lazo irrompible los unió para siempre sin caber preguntas o respuestas… los unió.
Un invierno en que las hojas recorridas les descifraban mensajes mientras les procuraban entendimiento, en ese andar por campos, valles, ríos helados y montañas coronadas por acogedores cerros y majestuosos picos. Ellos recorrían juntos los espacios, besaban tanto al oxigenante perfume de las hojas de los árboles, como a esa parte aparentemente etérea de las nubes que, con sus coloridas formas, al saludarles humidificaban cada uno de sus encuentros.
Ellos se asemejaban a las Hojas que, balanceándose o cayendo, demostraban una fe ciega en la progresión cíclica, continua e infinita. Hojas que no se dejaban ni un escalón por subir ni tampoco ninguno por bajar, ellas abarcaban todos los eslabones evolutivos que cabía cubrir y amamantar. Hojas que impregnaban de abono el aire y la tierra con cada una de sus frágiles huellas, consiguiendo que caminaran y rejuvenecieran hasta las rocas más antiguas como un descapullar florecido.

No hay ni océano tan profundo, ni montaña tan distante capaz de alejarme de ti. No hay espacio que se cierna, capaz de retarme y vencerme. Espacio o circunstancia que me hiciera abandonar esa cúspide donde, juntos, nos columpiamos. No hay batalla que no se puediera apaciguar con este pacífico, osado, halagüeño y aventurero, amor tan inmenso e increíble que, pedigüeño, solicita ser eterno, y abarcar la realidad tanto como el ensueño brindando con su franqueza viva.
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No te preocupes por las cosillas que parece te zancadillan, ellas tambien te haran ver el rastro de luz que hay en todo…. | |
| Agradezcamos pues lo que venga…sea lo que sea, nos hara entender lo magnifico que es disponer de una vida y poder vivirla. | |
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Cada paso que demos nos hara igualmente ver el polvo como la hierba del camino. | |
| Y con su marron o con sus verdes nos recordaran la variedad de opciones de disfrute que tenemos para tomar. | |
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Nos recordara que incluso el pajaro que mas alto vuela o el que mejor planea necesita del comer o de un descanso. | |
| Nos hara darnos cuenta que los esfuerzos son un signo importante del sentirse aqui vivo, | |
| del sentirnos fuertes, valiosos….nos permitiran ir creyendo cada vez un poquito mas en nosostros. |
RABINDRANATH TAGORE
A10
TIEMPOS DE ESPERA
Namoraísimo!!!!
(I)
aceleras mi pulso, invades mi corazón
muerdes las venas que me dan cordura
abatiendo murallas silencias flaquezas,
tercias la paz agotando sucias guerras.
Hasta glorificas salpicando los estadios
en los que el temor austero e impávido,
no quiere alejarse, anda aferrado a mí.
deja ya de estrangularme,
renace el agua de manantiales,
en que se pierden las horas de los días.
Entonces… se agotan riendo, todas,
todas las tristezas y las melancolías.
El tuyo; cruza serpenteando,
rematado con seda,
y el ciego recupera la vista;tu ofrecimiento sana sin más.
Eres melocotón en el árbol,
brinco para poder a ti llegar.
Es que eres nacar plateado,
brillas como delirante palpitar.
Tú: Tiempo despierto
y razones conscientes.
(IV)
Nacido por el sortilegio juguetón del amor,
resuenan en él, los amables tintineos.
Campanas perladas hablan bailando
entre paredes aireadas, bajo el azul del cielo,
recitan pasando por antiguos y nuevos escenarios.
Campanas: Pregoneras nada mudas
exentas de silencios,
cuentan sobre el nacer de este hoy.
Todas juntas, suenan a la misma hora,
anunciando lo único,
lo que más pesa tras sopesar un camino,
lo escogido, aquello que vale una rendición…
Ser principe enamorado, y tú mi princesa,
y tener como único y preciado reinado; nuestro amor.
¿Te acuerdas de la ceremonia?…
Desnudos pidiendo juntar las esferas,
impregnada estaba de amor esa entrega;
mansa y agitada,
equilibrada y sedienta de gozo la entrega.
La entrega confesa, con sus manos cardando
una lana lunática que posibilita y calienta.
Que reconforta igual por dentro que por fuera,
que riega y abona,
que es columpio que a ambos,
sin angustias ni esperas
ya mismo nos balancea.
¿Te acuerdas que no soy de nadie?…
Más que del mismo y único pétalo,
que ahora se abre y antes estuvo cerrado,
hoy soy de este rocío perfumado
que exclusivo posees; tú:
Extraordinaria y vestida de flor.
(V)
Sólo me place reir y cantar contigo.
De las tristezas sacaremos sinfónicas alegrías,
seremos músicos componiendo; escogiendo las notas.
Con la melancolía rasgaremos los trapos viejos
haremos puro flamenco,
Decoraremos aquellos rincones aburridos
o vacíos con la tela que resguarda
un nacimiento, nuestro firmamento con sus albas.
(VI)
Vierto sobre ti el jugo de mi vida,
el mismo que dice contando
lo que aparecerá desde la nada
para engrandecer lo que ya esta.
Porque sé que eres luz falta de ocaso
y universo florecido…
Allá donde todo termina, eres lo eterno.
Eres infinito incandescente.
Rocío que humedece con caricias.
El olvido que de vuelta resucita
a la mejor de las memorias.
Eres prado en el que descanso
preso del gozo y la libertad.
Tú: raiz que alimentas.
Yo: hoja alimentada.
Si tú eres viento yo soy nube.
Si tú eres mar yo soy ola.
Si tú eres tierra yo soy piedra.
y si tú eres sonido
yo convengo en ser caracola.
Pido una estrella de la suerte,
prendida sobre nuestro cielo,
pido que esté siempre lleno
de alegría nuestro hogar.
Si tú eres desierto yo soy duna.
y si eres un bosque soy matojo.
Si tu eres selva cuelgo como liana,
y si fueras calle me ofrezco
para recogerte siendo baldosa,
y así, en cada una de tus pisadas,
a tu lado poder marchar.
ETS…
ets ocell portant el naixament tan esperat,
ets onade abraçan estels que mai se ananiran.
ets terratremol moldejant terres de alguns,
ets llampec iluminant foscós, donant vitalitat.
ets la ma forta extesa que ajuda,
ets, la mitad del reste complerta en una.
ets ovella, ets pastor.
Ets pedra solida, ets pols,
ets neu, ets pluja,
ets un raig de vida inundant-lo tot.
i un d,ells llançar un peto,
l,altre el va-re atrapar cantant
bulerias al vent, a la lluna,
al sol i a tots els racons.
ets peix, ets pescador.
Ets un cel platejat,
ets nubol sense tormenta,
paradís ple d’inmensitat.
sobre la sort de poguer anar nadant,
hi han matins i capvespres en que et trobu,
sense tenirte que cridar, ni que buscar.
ets caliu cuinant a foc lent,
l,amor que per a on tu pasas,












