Intercambios

Redondamente grande, el reloj, marca las seis.
Anota esa verticalidad exacta en que son calzadas las calles de vehículos y transeúntes.

Sobre la barra del bar
-bar repleto de nocturnidad-
desordenadamente en pie,
así diez copas vacías;
como posicionados en dos hileras,
múltiples vasos de tubo;
vasos y copas delatando que hubo trabajo.
(Risas falsas
y cruce de pensamientos carnales con finanzas.
Provocativas curvas y escasa ropa
luciendo dentro de un sórdido escenario).

El filo de copas y vasos
que con voz propia confiesan
la forma y el color con que se vistieron
unos cuantos labios.
-Resultan claras las señas cuándo son vistas
tras los colores llamativos del carmín-

Copas y vasos ya usados,
evidenciando: El guiño interesado de unos ojos.
La sensualidad y provocación que es canjeada por billetes.
El reclamo y la charla,
¡dos bandos!.
La necesidad más primaria sentada sobre taburetes.
La escucha gratificante -aunque pagada-
la que al ser dispensada
propicia lascivia
y puede culminar en un acto
alejado de toda vergüenza.

Dicho y hecho…
Tal vez tras el telón;
sedados quedan los nervios,
se abonan cuentas según fueran las fantasías.
Un juego.
Donde el placer conviene predispuesto
al trueque;
en el que las palabras arrastran demandas
y menos manda un corazón que…
el contacto que sublima,
que los chillidos de la carne.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

 

¿ Bestias racionales ?

bestias racionales

 

La peor de las bestias asoma en los anales de la historia con un solo nombre; ella es el hombre.

Si existen «pecados» imperdonables, con todos éstos comulgan los hombres; el sadismo implícito que acontece bajo cualquier pretexto, (sordo ante el dolor ajeno), vocea junto a la tortura. Las violaciones más violentas se suceden, sujetando la manipulación de otros seres, estas violaciones procuran satisfacer al afán insaciable de control y dominio albergado en algunos de nuestra especie.

Traspasados los límites que determina un asesinato, (siempre injustificable), todas las demás barbaries quedan por debajo, por lo tanto, son admisibles para aquellos que son capaces de cometer tal atrocidad; la de matar.

También añadir al saco de los despropósitos demoniacos, la necesidad que tienen una parte de nosotros, los humanos, de someter a nuestros congéneres; así es como llega a tomar cuerpo el tráfico humano y cualquiera de las posibles fórmulas de esclavitud; ya fuera una esclavitud racial, cultural o genérica.

Hay hombres que precisan reafirmarse menospreciando y creyendo inferiores a una parte del resto.

Requerir del poder para sentirse realizados, válidos o completos, solamente deviene cuándo está claramente enraizado, (en la mayoría de ocasiones, inconscientemente), a una ambición desmesurada o a un complejo de inferioridad; cual demanda subyugar y controlar la vida de los demás seres o especies con las que se cohabita.

Los hombres no cejamos de instruirnos de sapiencias útiles, pero resaltamos nuestra necedad al, cerrando los ojos, perder de vista el conocimiento de donde estamos situados dentro del proyecto evolutivo, y al también desaprovechar el paraíso en que nos hallamos ubicados, (resulta de una idiotez dantesca la imagen que ofrecemos si es que alguien, desde algún otro lugar, nos estuviera observando).

No estaría de más… honestamente, con nosotros mismos sincerarnos; perder la vergüenza de reconocernos y al hacerlo procurarnos ese avance capaz de alcanzar una velocidad encomiable.

Para que esperar a las generaciones venideras cuando podría ser ya hoy.

El balcó – El balcón

 

" Santillana del mar "

» Santillana del mar «

Assegut en el meu balcó
veig la ciutat despertar.
Ell és petit mirador
des d’on contemplo el teatre
que s’interpreta i diu tant.

M’espera amb taula i cadires.
Sent fidel a la natura
no li falta terra ni arbres,
té flors, colors i fragàncies
que encisen als convidats.

Davant la pluja i la nit,
enfront de la claror i la foscor
acull els meus anhels
i un farcell de raons que em demanen,
seguir en peu, anar cap a endavant.

Magnífic, el meu balcó,
bé sembla que és un calaix,
ell em procura l’ordre,
en guardar-me un racó
replet de pau.

Recull els meus pensaments
igual que els meus ideals,
atent, escolta el so del meu jo,
savi, respon en ser preguntat.

Són trenta els metres d’alçada
que em permeten contemplar,
un ball matiner fet amb ales,
a unes orenetes quan volen,
guarnint la netedat dels blaus.

Ocells que volen i piulen,
prop meu, quasi a tocar,
aconseguint fer-me entendre,
que avui serà calorós
el dia que s’ha aixecat.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)
__________
(castellano)

Sentado en mi balcón
veo la ciudad despertar.
Él es pequeño mirador
desde donde contemplo el teatro
que se interpreta y dice tanto.

Me espera con mesa y sillas.
Siendo fiel a la natura
no le falta tierra ni árboles,
tiene flores, colores y fragancias
que cautivan a los invitados.

Ante la lluvia y la noche,
frente a la claridad y la oscuridad
acoge mis anhelos
y un fardo de razones que me piden,
seguir en pie, ir hacia adelante.

Magnífico, mi balcón,
bien parece que es un cajón,
él me procura el orden,
al guardarme un rincón
repleto de paz.

Recoge mis pensamientos
igual que mis ideales,
atento, escucha el sonido de mi yo,
sabio, responde al ser preguntado.

Son treinta los metros de altura
que me permiten contemplar,
un baile tempranero hecho con alas,
a unas golondrinas cuando vuelan,
adornando la pulcritud de los azules.

Pájaros que quieren y pían,
cerca mío, casi a tocar,
consiguiendo hacerme entender,
que hoy será caluroso
el día que se ha levantado.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Semillas del tiempo

" alt pirineu (zona pica d'estats "

» alt pirineu (zona pica d’estats «

Tan deprisa pasó
y maravilloso fue
… que opté por acordarme de ese tiempo.
Lo así a mí,
pretendí hacerlo eterno;
para que fuera voz amigable,
vela, remo y empuje,
el aliento indispensable
que forja la salud en otros presentes.

Aunque, hoy, ese tiempo ondeara
rebosante de onirismo,
viviendo dispuesto -lejos de fallecer-
en tantísimos recuerdos
que por agradables perduran.

Los infinitos existen.
El infinito usa bolillos,
persiste en hilar recuerdos.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

SEMILLAS DEL TIEMPO F (2)

» alt pirineu (zona pica d’estats «

Poderío


Debajo del asfalto; la hierba
recuerda enormes castillos de roca,
el sabor del cielo y el aire,
rememora el paso de las nubes,
sus colores y formas cambiantes,
e insiste en componer y recitar poesía.
La cual como una dulce plegaria
logra acallar el chillido de aberrantes motores,
y revienta las caras del hormigón y el asfalto,
que a su inocente verdor, aprisionando solapa.

Atentos, posan su oído, (de agudo vuelo),
escuchan la poética encubierta, los sobrevivientes:
unos pocos árboles que mantienen su alza
alineadamente esparcidos.
Sus hojas vibran sumándose al concierto.
Sus ramas reman respiros, reman y aplauden;
azotan ruidos áridos, ruidos ruines,
peores que aquella negación albergada en tantos silencios;
y son avivadas; crecen, se extienden,
las suyas raíces reclaman se les devuelva su espacio.

La hierba, (poética).
La hierba, (primaria).
Aunque apresada, no pierde su dicción musical.
Su naturaleza brinda notas,
no se amedrenta ni es esclava.

(Sus tallos, pacientes esperan.
Su simientes, fornida, se asemeja a los aborígenes que resisten, que desconocen leyes innecesarias y los poderes dados por sellos, por banderas, registros o firmas. Su pesca y siembra, su lluvia y su caza no se detienen para aprender asuntos burocráticos).

La hierba, poderosa,
desde los tiempos se reserva semillas
que persisten en la búsqueda de un pedazo donde asirse;
insistente, nunca ceja en su labor
de procrear con la tierra.
Sus semillas resguardan la casta, saben tanto,
que callan maldiciones e improperios,
pero cuando hablan, hablan esperanto.

(II)
El arte resquebraja paredes que aprisionan;
aquella química rebuscada
hecha con mezclas minuciosas y concretas.
El arte exilia a la indiferencia
y hasta ablanda a la más resistente de las durezas
… es como el agua.
Docto y polifacético, cualquier arte;
afina instrumentos y repara herramientas estropeadas,
¡eleva la sensibilidad!.
Ajusta violines, guitarras y pianos,
brinda tintes, letras y pinceles,
hojas en blanco, cinceles, saxofones y trompetas.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Desde un puñado de trinos

" Montseny arbrat "

» Montseny arbrat «

El mundo:
una pajarería
donde cuelgan mil jaulas.
Donde cohabitan, (sonando a la par),
seductores cantos afinados
con graznidos.
El aire está inundado
de tonos y timbres vertidos
por diversas cuerdas vocales;
atiendo y hasta logro escuchar
expresiones todavía encerradas
y de otras que consiguieron volar;
puesto el oído;
practico,
decidido escojo
-tras detenida interpretación
y un juego de mezclas-
cual deseo que sea
mi propio sonido.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

" El parrizal "

» El parrizal «

" Els ports "

» Els ports «

Más unidas que separadas

Cuándo recita, la vida,
la muerte, atenta, la escucha.
Y si la muerte camina,
la vida es bolsa a su espalda.
La vida y la muerte
suenan como una,
siempre se acompañan;
aunque parezcan contrarias,
ellas son familia, ellas son hermanas.

Aquí, nosotros, con ambas,
deshojamos tantas suertes,
que no alcanza la memoria,
a recordar luego cuántas.
Mientras respira y conversa, la vida,
la muerte, tranquila;
relajada reposa, ensoñando descansa.

Tanto tengo a bien
sentir que soy un hilo dentro de un costurero;
como retornar
para enfilarme en el ojo de la aguja
e hilar donde hiciera falta.

La vida y la muerte:
espejo y reflejo.
Mientras la vida conversa conmigo,
la muerte respira hondo;
aprende con su espera, paciente ella aguarda.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Corazón, mente y unas manos

ALFARER

«En un principio la nada quiso parirse a si misma: se abrió como senda para  mostrar un sinfín de bifurcaciones.»

Los hombres y su bondad (originaria).
Los hombres y su maldad (arcaica).
Sólo un huevo y la eclosión.

… Y junto a esta dualidad (bondad y maldad), una actualidad repleta de contrapuestos en cual se suceden las combinaciones y alternancias.
Los hombres nos contradecimos, padecemos de una esquizofrenia disfrazada de normalidad; infinidad de inclinaciones cotidianas determinan el desasosiego y la falta de frutos.
La contradicción vive constantemente, nos damos cuenta si el individuo confronta palabras y acciones. Tanta es la contradicción existente, que los hombres caemos en un estado de desequilibrio insalubre (podemos tratar de mentir a los demás, pero nunca escapar a nuestra verdad).
El desequilibrio, a su vez, acarrea la locura que demuestra este sistema mundial que nos rige: construye una sociedad repleta de minorías, llena de barreras inhóspitas y tabus incoherentes e incomprensibles, así como falta de entendimiento, de altruísmo y de cohesión.

Cuándo los hombres hacemos (repletos de soberbia; mirando por encima del hombro al resto de elementos existentes), nos jactamos de disponer de la racionalidad (bendita herramienta), mientras destruímos las porciones más valiosas que dentro de nosotros y a nuestro alrededor vamos encontrando.

¿Qué es miseria?

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Distancia


(I)
Distancia.
Camas separadas,
pocas coincidencias.
Sábanas dormidas
que no son revueltas.
La cafetera humeando vacía al punto de estallar,
mientras dos rebanadas, en la tostadora,
asoman inservibles por estar requemadas.

Lenguas cortadas;
desayunos mudos, nada expresivos.
Seres de espalda
aburridos de sus mutuos instantes,
que no exprimen ni toman la luz
que, generosa, irradia la mañana.

Una cena que espera en el plato;
ya fría, desangelada.
Presencia de cuerpos ausentes
e intercalados los tiempos en las estancias.

Ojos esquivos renunciando al mensaje
y oídos que malamente disimulan la sordera.
Bostezos frente al televisor.
Distancia: La realidad usando tapones.
Música callada.

Espacios recubiertos de desgana y hastío.
Invadidos por el enorme defecto de la poca dedicación
que se le brinda al otro,
al vagar abstraída y dispersa nuestra atención.
(Duele tanto advertir una inmensa distancia
cuando abunda tanto la proximidad que hasta nos toca).

(II)
Triste.
Padezco si me asomo a los recuerdos
donde eran sazonados los días con te quieros
y rezumaba nuestra unión, entendimiento.
(Añoro el balbucear de ese pasado
repleto de joyas impagables).

Por mi memoria retumban
como golpes crueles, antiguos besos.
Terrible es vivir pegado al azucar
que ya dejó de endulzarnos;
sentir la nostalgia del sexo comprensivo
que despide con sus maneras
a la apática monotonía y,
sirviendo el placer entre arriesgadas posturas
y atractivas acrobacias,
humedece fuera y adentros.
¡Completándonos!.
Sin precisar de lazos fastuosos
o rebuscadas excelencias,
ni echar en falta cumplidos vanidosos
ni palabras escogidas
que llenaran nuestra alacena.

Distancia: Una almohada dura.
Descanso caduco.
Un corazón endurecido y con jaqueca.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Hermanos y contrapuestos. (Precipicio y vuelo)

hermanos y contrapuestos

 

Me levanto y caigo.

Caigo y me levanto.

repito dicha secuencia infinitamente.

 

Se hacen y deshacen los instantes

igual que dibujan incesantes

desleyéndose las nubes,

albergándose como un soplo

sobre el sobrio lienzo que es el cielo.

O como cuando brotando la espuma corona

el ondulado movimiento de las olas

así blanqueando sus azulados arpegios.

 

Formo parte de una partitura

y adopto maneras de instrumento;

ya sea de cuerda: guitarra

o flautín alimentado por el viento.

 

Cualquier sonido significa impulso.

Agradezcamos los bastos o las espadas,

los relucientes oros o bien las copas;

nada puede reconocerse como un triunfo

si antes no yacimos junto a la derrota.

 

Ahogo y respiro.

El telón más oscuro.

el pozo más seco.

El fracaso más amargo.

Un ocaso. El declive.

Un lado y el otro;

confunden, marcan opuestos.

El alza máxima. La victoria.

La innovación creativa…

Cúspide es la matriz del universo.

Ahogo y respiro;

ambos aleccionan como meta.

Ahogo y respiro;

no puede acomodarse un adiós

sin antes amanecer un saludo.

 

El ayer o un final sólo existe

cuando un hoy altivo

lee el libro de los tiempos.

Caben tantos principios

como flecos airea esta vida.

 

¡Hay resurrección!.

¡Hay renacimiento!.

La muerte, para existir precisa;

de dos brazos que naden vitales.

De unas piernas que incansables recorran;

cultivos. Campos abiertos.

Laberínticas y ociosas ciudades.

Cimas, (aparentemente inexpugnables).

Precisa de aliento, de lenguas y dientes,

de huesos y carne,

precisa de amantes y besos,

precisa de vida.

 

… Y el día, constante, se bebe a la noche.

Como así mismo, la noche,

luciendo chistera de maga,

hace desaparecer los intensos colores.

 318-omu G.S. (Bcn-2013)

                                hermanos y contrapuestos 2