Esencia divina


Amar y sentir.
Que una caña de azúcar,
con sus vainas, nos envuelve y endulza
hasta en su tallo anudarnos.
Amar y sentir.
Que somos simples vagabundos
alcanzando su verdad,
cuando traspasamos los lindes de la banalidad,
y reventamos los grilletes que otros
según conviene estipulan.

Amar lo dulce y amar lo amargo,
pero al hacerlo;
reconocernos desnudos, ¡renacer!,
renovados liberarnos.

Amar y advertirnos;
como un pedazo de corcho
que persiste en flotar
riéndose de las mareas.
( Sabernos; tanto livianos
como ausentes de fragilidad,
conversando sobre una misma causa
con mil voces distintas).

Amar y sentir;
un puñal que se hinca;
el rechazo fatal
que descuartiza y degüella.
( No siempre son romos todos los cantos
ni ruedan igual de bien todas las esferas).

Amar por amar… y seguir amando.
Amar y callar… disfrutar al encontrarnos.
Amar sin preguntar:
si aguarda un precipicio
y nuestro vuelo solo fue utopía.
Si el jarro lleno acabará vacío,
y roto y mustio nuestro corazón,
desecado por llanto.
Amar sin miedos,
escoger y elegir amar,
aunque el filo extenso de esa dicha
cabe que termine desatando su corte,
así nuestras venas cortando.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Polen


Recuerda.
Mi mano aliada de tu mano;
honrada, capaz y tendida;
hablándote.
Representando a mi corazón
quiere y te acerca un largo paseo.

Recuerda.
Mis ojos sobre tus ojos;
difuminándose contigo;
penetrados.
Nuestros ojos amaneciendo.
Ya aconteciera la noche cerrada
o enmudeciera la voz del día;
presa de fragilidad enfermiza
o harta de desencanto.

Recuerda.
Mi ser, (ser de hombre),
repasa incansable,
reverdece al sentirte cerca,
tú le arrebatas a mi vida
cenizas rojas, causas del llanto.

Por ti, (mi ser), alcanza cimas,
culmino antojos,
tanto al perfilar tus invisibles detalles
como cuando profundiza en tu verdad corpórea.
Contigo me pierdo en una pequeña bocacalle
y encuentro el éxtasis igual que el reposo.

Juntos.
Nuestras dudas de barro son moldeables,
su peso es tanto que resulta liviano,
su corte tiñe, tiñe mojado.
De su presuntuosidad umbría solo dejamos,
estancias llenas de espejos pulcros
reflejando sinceros,
ases de corazones múltiples y deseos alados.

Recuerda.
Nunca lo olvides:
Posees una luz cristalina
que abate fronteras y derroca imperios.
Capaz de traspasar distancias que aislan
y viajar más allá de insípidos blancos
o del contar de los tiempos.

318-omu G.S. (Bcn-2014)

De seis a ocho

 

Dentro de la cama

-todavía los ojos latiéndonos cerrados-

nuestros pechos acometen cercanos;

se besan mientras se aplastan.

Ambos sexos, hambrientos, se buscan,

pasionalmente nuestras ganas se entrelazan.

 

Pretendemos rescatar del onirismo puntual

aquellos números que anudan

pero son liberadores;

deseamos acercarlos hasta el son tangible.

Queremos que se abran los poros

y completar el círculo -deleitarnos con tal eternidad-

para multiplicar y acentuar nuestros sentidos.

 

(Antes, tantas veces me dijiste que te encanta

desplazar los cojines de su sitio,

a mi lado enmarañar y humedecer las sábanas.

 

Nuestro sudor exclama alto,

ya despertó con sus gemidos

a los gallos dormidos así como al alba).

 

Renovados tras el juego y el descanso

ya renacen nuestros cuerpos;

resucitan al ser mojados; por la claridad del agua.

 

(Dentro de tu mirar, complacida,

danza y danza la alegría;

al paso tuyo toda la gente se contagie de ella;

padezcan de vitalidad

y manden en sus días las sonrisas,

al cruzarse contigo, en cada una de sus jornadas).

 

Juntos descorremos las cortinas

y subimos las persianas,

todas las estancias de la casa

bien reciben a la mañana.

Y el salón que callaba, oscuro,

es vestido de azulados y calabazas.

-Nuestros oídos oyen…

solamente es la luz la que les habla-

 

(Descolgamos de las nubes tantos sueños

que el reverso del infierno

decide al fin tomar la palabra).

 

Al tiempo que en la cocina

nuestras manos atienden a los cuchillos,

cuando partimos con su filo serrado,

en dos mitades, las naranjas.

 

Ahora sorbo el zumo preparado…

antes también sorbí.

Permitirme que aquí omita el deciros

cuál es el néctar que más me complace.

 

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Por tu ser; el mejor conjunto

Respir

 Sobre la mesa:

Una manzana que se intuye dulce

al asomar vergonzosamente enrojecida.

(Que con su redondez deliciosa

reclama que le hinquemos los dientes,

que la saboreemos

con unos cuantos buenos mordiscos).

 

Dentro del cielo:

Un precioso amanecer

que agrietando la negrura

anhela ser disfrutado.

(Pide el vuelo de aves

 y demanda el mirar

de unos ojos totalmente embelesados).

 

Como tentación:

Varias hileras de bombones todavía envueltos

posicionados en el interior de una caja de diseño.

Que con voz propia nos llaman.

Que pacientes esperan…

Deshacerse al entrar en una boca

y regar con placer afrodisiaco.

(Casi obligando a nuestra lengua a que rebusque

para que su agradable sabor

no llegue a perecer asomando finito).

 

Tú: La coordenada ideal

donde encajan a la perfección

cada uno de mis sentidos.

 

Tú: El mordisco.

El amanecer.

Un bombón relleno

con todo lo que pido.

 

Quiero que sepas que… todo lo bueno cabe dentro tuyo…

318-omu G.S (Bcn. 2014)

Complicidad

COMPLICIDAD 

Porque tú eres metal

yo sirvo como muelle;

y juntos

… botamos…

hasta llegar al centro de las cuestiones.

 

Donde un enorme y suculento pecho;

providencial nos nutre,

nos ofrece su sal y su azúcar,

igual nos hace crecer que responde.

 

Porque tú eres agua

yo corro como río;

sujetos a los sueños

hinchamos las nubes.

 

Volamos.

Viajamos.

Buscamos y escogiendo

caemos como lluvia.

 

Indagamos paisajes,

todo en pos de encontrar;

una playa tranquila

donde repose, templada, la arena,

y se divierta entre huellas y cántaros,

jugando, la mar.

 

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Perfume

PERFUME-CAMPOS DE LAVANDA

 

Ella; delicada es y era:

El beso del cuento.

La anhelada emoción.

Una hermosa imagen.

Ella: Dulce sentimiento.

 

Ella es una empedernida soñadora;

sus ganas derrotaron a las palabras que designan

a las horas rotas y a las millas imposibles.

Fue su ilusión la que desbancó

las señales de humo tóxico

y su afán de aventuras

el que supo hallar el sentido

que pervive en lo prohibido.

 

Ella, soñadora

acaricia la puerta de los sueños,

a su llave decidió llamarla fantasía;

hasta idealizando a repugnantes bestias

y a enfurruñados ogros,

les regala majestuosa capa y regia corona

así como el nítido cantar que alberga un ruiseñor.

» Ella amaba amar,

pero tantas veces amar no se dejaba.»

(Cuando era presa de formas rígidas

que sus prendas de volátil hilo fino acartonaban).

 

Ella quiere los días plenos, rebosantes de luz.

Descorrer los visillos y cortinas

contemplar arrebatada el claro cielo

y ver azul, bien azul el cielo azul.

 

Ella quiere una noche con estrellas,

que dándole la luz apagaran tanta oscuridad.

Desea apaciguar su confusión y comprender,

y aceptando la eterna e irrevocable dualidad

despertar resucitada.

 

Ella imagina una luna entera

que arropando la calentara..

Aunque ella desconoce,

indecisa no escogió,

qué color, de los muchos del amor,

prenderá para pintarla.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

La voz de un hoy pedigüeño

 el parrizal

Permíteme recorrer los pasillos de tu laberinto.

Cruzar el portal que separa tu imagen pasajera

de ese interior, aparentemente insondable,

con sus desniveles y recovecos.

 

Permíteme seguir paseando a tu lado

para descubrir los secretos que resguardas

en el cofre de tus adentros.

 

Permíteme deleitarme

con el arte polifacético de tus decorados

y observar que tu mundo crece y se abre,

como en Mayo, de la flor sus pétalos.

 

Concédeme un baile y envuélveme con tus hechizos.

Al subir las escaleras de tu campanario

o trepar por tus trenzadas enredaderas

consigo ver llanos hasta los precipicios.

 

Escúchame confesar

que tu melodía me lleva en volandas

hasta una panorámica que quita mi hipo.

Que desde tus ventanales no contemplo la edad

y asomándome en cualquiera de tus balcones

sólo se sumarle belleza a este mundo.

 

Invítame a descorrer

los visillos y cortinajes de tus salones,

para que así reluzcan con todo su brillo

también para los demás,

los tantos colores que por mi amor avisto.

 

Permítele a tu egoísta soledad

que se reúna con la mía propia,

que acepte compartir su habla y silencios,

sus personales certezas

y sus desequilibrantes dudas…

y hasta aquellos miedos

que cuándo nos agarran y atrapan,

no queriéndonos soltar, causan penumbra.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Dícese de un pulpo cósmico

Del amor… cuando la suma asoma como un par:
Confianza y complicidad.
Creer a ciegas y respetar los espacios.
Compartiendo los minutos encontrar al verdadero individuo;
el equilibrio entre los pronombres,
un pulso a la integridad.

Por el amor… derrotar los difíciles obstáculos.
Saltar los porvenires que pudieran asomarse como epitafios.
Barrer las barreras.
Resolver los enigmas presentes y los antidiluvianos.
Desenredar algunos ovillos
que quedaron en el trastero abandonados.
Ser capaces de comprender los malos días de otros,
y también, sus buenos silencios.

El amor: joya que todo lo ensalza
y brinda brío a cada uno de los sentidos.
La alianza precisa;
como si fuera sortija: un acertado compromiso.

(Basta oír la viva voz
de unos ojos que al mirarse se besan y sonríen
porque se corresponden).

No existe metal, ni piedra, ni fósil
que por valor pueda compararse
al de la sangre que corre amando,
que vive rojamente apasionada
y perdidamente enamorada;
le da impulso a los sentires,
consistencia a las arenas movedizas
y fundamento a cualquiera de los actos.

Del amor provienen
aquellos hombres que desinteresados
se prestan a ser apoyo
y el abrazo que ante el frío abriga.
El pañuelo cual apacigua el crudo sollozo
hasta que éste se apaga.

Gráfica pintura, la del amor:
Unos dedos dispuestos a anudarse a otros dedos como cordaje.
Una extensa secuencia de sudorosos fotogramas.
Angelicales caricias que perdieron sus alas.
El apriete que rezuma jugoso
desentendido de deberes y relojes,
Así delatando la deliciosa perdición cabida
que conlleva el deseo.

                                        ***

Porque, el amor, llena las manos vacías sin reclamar,
procuro ser digno de Él, nunca lo rechazo.
Porque, el amor, salva cualquier distancia
y es gravemente ingrávido.
Porque franquea e ilumina las sombras
y desbanca cualquiera de los miedos supuestos como infranqueables.

Amo sin reparos, amo sin cuestionarlo.

Porque elabora eficientemente y extiende robustos puentes
donde se encontraban abruptos y desafiantes acantilados y barrancos;
vetándome el avance,
barrando mi camino
y retándome a parar.
Porque sobrevive por los siglos y sobrevive artísticamente pluriforme
con sus ecos infinitos,
simple, pero desentendido de valores superfluos.

Por ello toma significado el «por siempre»,
«por siempre» amaré.

Al no perecer como cambio de ninguna fría moneda,
al desconocer la suspicacia de intereses
y respetar, igualmente, la cultura de muchos o pocos,
el grado de inteligencia o la maestría,
o de los cuerpos, sus formas,
o de una piel, sus tonos, los colores.
Al desestimar simbologías que separan:
Religiones contradictorias que omiten la ciencia
y excomulgan a la misma antropología que los secretos desgrana.
Rezos oligárquicos.
Patrias absolutas.
Uniformes que encasillan
y los alambres cuales delimitan cuando ondean las banderas.

Debido a todo esto y todavía más que me dejo en el tintero:
El amar es y proseguirá siendo
la tabla perfecta donde se acomodan mis mandamientos.

318-omu G.S. (Bcn. 2013)

Anudados

“Surgidos del barro o venidos del mono: tejimos las pieles”

Por un recuerdo nacen suspiros.

Permíteme que no olvide

el placer de esta última noche…

juntos descubrimos tantos lenguajes,

los porqué de nuevos abecedarios.

***   ***

 

Tu gemir brota desde la misma sangre,

surge como un oasis al llenarse tu pozo.

Tus gemidos resbalan,

ellos buscan la cúspide al salir de tus labios.

Se suceden y sostienen;

por la fibra, por los músculos,

y es que tu peso se ampara,

y es que depositaste tus nalgas

en el brío de mis brazos,

que firmemente rítmicos;

asedian al gustoso roce,

empujan y acogen alentando vaivenes,

cuales sólo tendrán término

cuándo las luces renazcan siendo una fuente,

cuando ambos, confesos de un gran placer,

extasiados estallemos.

 

Nuestro placer y deseo;

camina y levita:

Entre gotas saladas que quitan el hambre

y decenas de dulces notas

que contienen la llave que abre la vida.

 

Notas que no empapan como lágrimas,

ni saben a vergüenza, ni cuentan sobre dolores.

Notas venidas,

cuándo nuestro corpóreo dialogo se precipita

con su hábil dicción,

y él, ardoroso conjuga:

 

Mil blasfemias con el respeto.

Al alma y a la razón con la irrefrenable pasión.

al amor más tierno capaz de contener un corazón,

con el desenfreno carnal, ¡con la lujuria!.

 

Un rico juego se aúpa y se esconde tras el movimiento.

Confías en la acertada tensión de mis brazos,

repletos de ganas, ellos son balancín.

 

» Igual que las brujas precisan de una escoba para volar,

las mujeres y los hombres necesitan de la magia del amor para vivir.»

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Piezas de puzle

piezas de puzle

Y así es como consiguen quedar por completo en el olvido

las faltas que vistieron otras horas;

del humeante tren y las estaciones: los retrasos.

 

(I)

 

Porque te soñé;

como se sueñan, (antes de llegar),

las anheladas vacaciones de un verano.

Verano que posa sus gentiles carmines sobre nuestros cuerpos,

e incita al suculento delito de desnudarnos.

 

Porque te idealicé.

Pero, solamente hasta el justo punto donde se encuentra

la perfecta imperfección,

cual es inevitable adobo en presencia humana.

 

Y hasta me enamoro.

(Sorbo de la dichosa química

que desbanca al tiempo y a cualquier razón).

Y hasta deseo recibir;

tanto tu sabor dulce como a su opuesto amargo,

(reconozco en ambos el nutriente de sus alimentos).

 

Al fin ya rescate por ti mi fe en el amor.

Amor de hombre y mujer;

voluntarios presos que con sus labios sedientos

deambulan por sus días

con las lenguas entrelazadas;

hallando el placer de las manos y de la carne,

de una escurridiza simbiosis

que por suerte aguardaba.

 

Terrenal amor de pareja:

utopía. Paraíso perseguido.

Mezcla de altruismo y de interés.

Mezcla de costumbres y de vicios consentidos.

De entrega, hábitos y paciencia.

 

(II)

 

Pretenden ser; anillo son estas letras.

Un puño firme sujeta una pluma y escribe,

acerca de supremos enlaces y alianzas eternas.

 

Aquí refiere la tinta,

sobre la fuerza que llega a dar el oído

cuando de veras escucha.

Sobre la fortaleza que otorga,

la suma que suma añadiendo abrazos,

y reta al mismo infinito,

para que a este amor venciera.

 

… y suena un alma que estuvo partida.

… y resuenan siendo tambores, dos corazones,

¡acompasados!.

Corazones más vivos que el respiro y la saliva.

Más reales que los guiños hechos

por una mesa limpia y bien servida.

 

Así se suceden, (a tu lado), los días;

lúcidos y renovados.

Se suceden; intuyendo y despertando.

Como aquel chillido agradable que saluda o que avisa;

como el tintinar del timbre de una bicicleta.

 

Así, arrimado a ti, transcurre mi tiempo:

tan livianamente redondo

como cuesta abajo y rodando.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)