Del cielo… mil correrias

DEL CIELO, MIL CORRERIAS

Aún sin relojes… las décadas pasan;

relinchan, ronronean,

ladran, maúllan y chillan.

Azuzan dándole alas a la evolución.

Motivan ofertando descubrimientos

y hasta aturden con su inacabable trajín.

al elemento estacionado

y al ser viajero.

 

A base de espacios y circunstancias,

de horas y de albas,

de almohadas y segundos,

se contraen y estiran las almas,

incrementan sus puntas y destellos

así las estrellas y así las galaxias

y no existe un abismo u ocaso

que cierre por siempre el mañana.

 

Las décadas surgen desde

unas formas dictadas por pasajeras instantáneas

que tantas veces repetidas

acaban por engarzar una novedosa realidad.

 

Pasan y tanto respetan a todo

(maneras, imágenes, géneros, culturas y credos)

que arreciando sobre este planeta,

a nada discriminan, todo lo abrazan.

 

Por la suma de diez años

con sus consabidas estaciones

crecen las décadas;

años que chasquean sus dedos,

con la infinidad de razones de vida

que portan, elocuentes, los días.

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Cada uno es fresco renacimiento

 

Cuánto más contundente fue la equivocación

– aquellos actos irrespetuosos

que dañaron a otros –

(tragedia: Incendio. Muerte.

Desastrosa debacle.

Sufrimiento espartano),

más sincero debiera presentarse el perdón.

 

Un perdón es humilde y digna suerte.

Sólo existe de veras

cuando reafirmándose honesto

reconoce su hacer responsable.

 

«Noble es la aceptación

y el reconocimiento

de nuestros propios monstruos.»

 

Cuándo el perdón faena la tierra

las cosechas resultan tan prolíficas

y ofrecen tantos frutos los árboles,

que los repartos son equitativos

logrando al fin castrar;

la desdicha y la muerte,

de los hombres, el hambre.

 

Pedirle a alguien perdón

visto tras una perspectiva de cocina

quizás se asociaría:

con esa mano experta que gira la sartén

sin derramar tan siquiera

ni una pizca de tortilla.

 

Un perdón es capaz

de quitar las difíciles manchas

de sábanas usadas

y de zurcir hasta dejar impecables

apartados y viejos manteles.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Cruce de caminos

recolecta

He de reconocer que me agrada vivir,

que me gusta ser hombre, caminando imperfecto,

y  no me satisface más equivocarme

que acertar tras dudar

o por mi inevitable debilidad

tropezar y pecar continuamente.

 

También me honra como simple hombre;

tener mente y pensar

y corazón y sangrar

y tener boca y reír

o con mis ojos hablar.

Sincero, he de confesar

que, ante todo y como muchos,

al recorrer esta senda,

admiro, busco y descubro,

pero siempre procuro regalarme

el mayor de los gozos al andar.

 

Incluso acepto ser crucificado,

si es que con ello,

llenase el zurrón de motivos

para prolongarme más allá de esta vida,

así alcanzando a admirar,

hasta la esencia y la faz, (sospechosamente vivaz),

de la tránsfuga muerte

que como buena y experta hilandera

trenza infinidad de hilos continuos.

 

Me apetece y elijo ser consecuente,

quiero avanzar y aprender,

tendré tiempo suficiente

tanto para arrodillarme a suplicar

como para sentirme Dios y brincar

traspasando el umbral de condenas o perdones.

 

Aminoro mi ritmo frenético.

Dispenso a mis riñones y espalda

de innecesarias labores,

y por supuesto a mi mente,

de la inútil carga con que suele asociarse…

que pesada se le impone a la muerte.

 

Supe hallarle razón.

Deje de omitir y negar

su contribuyente deambular,

-plañiré lo preciso en cada despedida-.

Ella resulta sabia dama que mercadea prolífica,

repleta de garantías auspicia futuros.

Abona consistente. Aunque se intuya infranqueable

o asome aparentando ser sólo etérea.

Yo decido prestarle atención

a sus variopintas maneras llenas de sentido.

 

He de reconocer que me encanta vivir;

ya se personalice mi existir

o saboree los tantos manjares;

viviendo desleído; como parte del resto.

 

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Por tu ser; el mejor conjunto

Respir

 Sobre la mesa:

Una manzana que se intuye dulce

al asomar vergonzosamente enrojecida.

(Que con su redondez deliciosa

reclama que le hinquemos los dientes,

que la saboreemos

con unos cuantos buenos mordiscos).

 

Dentro del cielo:

Un precioso amanecer

que agrietando la negrura

anhela ser disfrutado.

(Pide el vuelo de aves

 y demanda el mirar

de unos ojos totalmente embelesados).

 

Como tentación:

Varias hileras de bombones todavía envueltos

posicionados en el interior de una caja de diseño.

Que con voz propia nos llaman.

Que pacientes esperan…

Deshacerse al entrar en una boca

y regar con placer afrodisiaco.

(Casi obligando a nuestra lengua a que rebusque

para que su agradable sabor

no llegue a perecer asomando finito).

 

Tú: La coordenada ideal

donde encajan a la perfección

cada uno de mis sentidos.

 

Tú: El mordisco.

El amanecer.

Un bombón relleno

con todo lo que pido.

 

Quiero que sepas que… todo lo bueno cabe dentro tuyo…

318-omu G.S (Bcn. 2014)

Tan cerca como dentro

 

Helor de invierno.

Un edredón me cubre abrigando,

es como el servil leño cuando arde,

sirve de fuego;

cuando viajo durante el reposo

sobre la rectilínea alfombra

que es mi cama.

 

Se extravían los límites

al descansar tendido sobre ella.

Mi mente se prolonga hasta lo indecible;

desinhibida y fantasiosa

desanuda sueños.

Cuales tijeretean con firmeza invisible

la coherencia de las fronteras.

 

Medio dormido.

Medio despierto.

Convengo con la panza arriba,

o boca abajo o ladeado;

me doy descanso.

Al cambio de costado mis dos manos tropiezan

con esa piel impresa de finura,

que asoma incitadora reclamando el tacto.

Donde terminando tu espalda

se achica dando cintura,

mis manos tropezaron y ahora se deslizan

por tus tentadoras nalgas.

 

Ya logro percibir

los olfativos elixires afrutados.

Consigo masticar los minerales

que la espléndida copa que es tu cuerpo,

derrama, siempre tiene.

 

Opto por reducir a nada la distancia

que a ambos nos separa.

Eres imán. Me arrastras hacia ti,

diría que levito posesamente atraído;

como haría cualquier férreo metal.

 

Sucumbo ante el embrujo

que, siendo domador,

toda razón aparta.

Le permito a mi hombre

que suelte al animal;

para, tanto salvajemente entregarse

como gratamente gozar y perderse

alentado por sus instintos.

 

Próximo al hueco de nuestro placer

llamo al genio a quién me sé leal,

¡froto la lámpara!.

Grito invocando la magia de ¡SÉSAMO!,

quiero que sin demora pueda abrirse la puerta;

contemplar los tesoros que proteges

aún careciendo de candados o de altas verjas.

 

Y al descubrir

el arte carnal que tu resguardas;

te entrego a mi ser prendido de complicidad

y baño tus adentros con pródigas semillas.

 

Es a tu lado

que a sueño saben mis realidades,

es a tu lado que ¡nazco de nuevo!.

Claramente evidenciando…

cuánto de poco se gana

cuando olvidamos amar,

y nuestro tiempo pasa

atendiendo a batallas.

318-omu G.S. (Bcn.2014)

La cucaña

 

El mundo está lleno

de luces y sombras,

de bestias salvajes

y bellas personas.

De ranas que saltan

en lagos y estanques

y lotos tranquilos

que gozan y flotan.

De abejas que vuelan

del tilo al naranjo,

y miel deliciosa

saciando caprichos

que endulza las cosas.

De anzuelos y cebos

que esperan la pesca,

y peces tozudos

que nadan y piensan

cerrando su boca.

De besos sinceros,

que nobles y crédulos

achican tristezas

parando las horas.

El mundo esta lleno

de espinos y nubes

de tronos y reinos,

de hoces y coronas.

Y de ogros malvados

que son perdonados

y salvan doncellas.

De falsos príncipes

que hurtan, ladrones,

que agreden al pueblo

y violan las leyes

igual que a las damas…

y el rango les salva.

El mundo está lleno

de hermosos castillos,

pudientes y clásicos,

con torres y almenas,

y sucias mazmorras

que albergan torturas,

sadismo, injusticia,

donde el mal impera.

De cálidas chozas

de barro o madera,

donde habita el amor

aunque un hambre inmenso

se aferre a su puerta.

El mundo está lleno

de envidia y soberbia,

de Otelos y Troyas,

de gris y colores,

de puentes y norias.

De engaños y orgullo,

de olvido y memoria,

de gula indomable

que azota los mares

con tóxicas cargas

añadiendo escoria.

El mundo está lleno

de amos despóticos

y siervos cansados

que amasan la harina

cargando sus penas.

El mundo está lleno

de falsas palabras

e injustas condenas

de afiladas dagas

y puños que arrean.

El mundo está lleno

de manos atentas

que curan enfermos,

y mentes dispuestas

que educan y enseñan.

De ilustres labores

que claman avance

en tantos lugares,

y seres valientes

que arriesgan su vida

faltos de pereza.

El mundo está lleno

de suma codicia,

de arcas repletas

con cuadros y joyas

que jamás se tocan.

De dioses diversos,

de signos y túnicas,

de miedo castrante

que azota y ahoga.

El mundo está lleno

de celo asesino,

que rompe parejas;

de tuertos y quejas.

De rabia iracunda,

que incendia pajares

sin contemplar antes

si en ellos había

amantes durmiendo.

El mundo está lleno

de gloria y fracasos,

de trampas urdidas

que traen derrotas,

y logros perdidos

que andan repartidos

por toda la historia.

De triunfos banales

que nunca aleccionan

y trabas diversas

que portan victorias.

El mundo está lleno

de ojos lujuriosos

también vanidosos

y mentes perversas.

De entregas gentiles

y nobles esfuerzos.

De fatiga y callos,

y osamentas rotas

de otros pasajeros.

El mundo está lleno

de lujo y riquezas

que oliendo a miseria

usan vestimentas,

y alegres pobrezas

que se disfrazaron

con feos harapos

y por ser honradas

y también honestas

logran realeza.

El mundo está lleno

de graves errores

y flechas certeras,

de pesos livianos

y dudas que quiebran,

de sueños efímeros,

y de otros que quedan.

Es todo lo habido,

aquí, en este mundo,

respuesta contada

llena de sentido;

la diestra herramienta

que aprieta tornillos,

o llave que cabe

despierte la lógica,

poniendo derecho

lo que estaba curvo.

Podrían los hombres

hacer razonando,

labrar buen futuro,

oír bien atentos,

leer comprendiendo

las suertes pasadas

que azotaron siglos;

no más observarse,

con mirar absorto,

su pequeño ombligo.

El mundo está lleno

de mares y pozos,

de negros y blancos,

de escudos y lanzas,

de enormes defectos

y grandes virtudes.

Repleto de vida,

concede y cercena,

él es previsible,

contesta oportuno,

él es sorpresivo,

sin que tú lo esperes

tanto sesga alianzas

como ata sin nudos.

El mundo está lleno

de cuerdos y locos,

de absurdas razones

que rompen futuros,

y tantas locuras

dichas desvaríos

que andan encerradas

y asientan caminos.

El mundo está lleno

de sabios ancianos

y necios adultos.

de sexos castrados

y de vicios ocultos,

de violentas guerras

y paz armoniosa

que acude tardía,

de abrazos estrechos

que al ser reconfortan

y bombas malditas,

de insípida charla

del todo baldía,

y de hondos silencios

que al ser resucitan.

De mucha inocencia

guardada en los niños

e insalubre astucia

que tercia a hurtadillas.

El mundo sostiene

un grandioso dado

cargado de ingenio,

que salta descarado

e inventa partidas.

El mundo es un globo

que rueda y levita

en el ancho cielo,

repleto de frutos

reparte sabores

y tactos diversos

y formas plurales.

No quiere el destino 

ser punta de aguja

que acierta a pincharle,

sí extender su tiempo

y hacer que sus vueltas

construyan piruetas

de magia circense

y embrujo elogiable.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Complicidad

COMPLICIDAD 

Porque tú eres metal

yo sirvo como muelle;

y juntos

… botamos…

hasta llegar al centro de las cuestiones.

 

Donde un enorme y suculento pecho;

providencial nos nutre,

nos ofrece su sal y su azúcar,

igual nos hace crecer que responde.

 

Porque tú eres agua

yo corro como río;

sujetos a los sueños

hinchamos las nubes.

 

Volamos.

Viajamos.

Buscamos y escogiendo

caemos como lluvia.

 

Indagamos paisajes,

todo en pos de encontrar;

una playa tranquila

donde repose, templada, la arena,

y se divierta entre huellas y cántaros,

jugando, la mar.

 

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Habla el vuelo…

mocador al vent

 

Habla el vuelo de un pañuelo,

se despide, dice adiós;

mientras una mano amiga

en la otra acera,

con vaivenes nos saluda

dándonos la bienvenida.

 

No existe ningún fin que no albergue un futuro.

Cuándo una estancia se confiesa hueca;

resuena muda de cantos y risas,

solloza umbría llena de soledad

-con sus persianas rotas,

totalmente bajadas-

en otra, de seguro aguarda

el jolgorio; la próxima compañía.

 

Habla húmedo el pañuelo,

acoge al llanto, gran dolor;

pero cerca nos espera

un fiel amigo;

el cocido, ¡lumbre y leña!,

donde resarcirse el amor.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

 

Libremente aleatorio

El amor puso una flor

sobre la luna;

no cabe tocar un sueño

sin antes haber prendido

una pizca de ilusión.

**

El hombre funde metales

y excava fosas;

esparce peligro y miedo

porque no aprendió a construir

un edén; puentes seguros.

**

Desborda paz el mirar

de aquellos ojos,

que saben echar un lazo

para unir a las personas

al regalar comprensión.

**

Hay botellas con mensaje,

cuando otras llevan

tan sólo el vidrio empapado

de fracturas etílicas,

de evasión y borracheras.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Destierro

 

No me mires hoy;

me encuentro ciego de alegrías,

mi credo es triste porvenir.

 

Ando empapado y cabizbajo

entre cortinajes,

bajo una penetrante lluvia

que, afilada por la angustia,

cuartea haciendo trizas mis entrañas.

 

Hoy empuño alargadas sombras,

tiemblo y muero aún con respiro.

No espero ni deseo

alcanzar la cumbre de un mañana.

 

El más insoportable dolor,

-imperativamente inoportuno-

arremete con furia y me arrastra.

Hunde a mi persona

hasta llevarla al otro lado:

Esa cara añadida del dado

donde se ajustan cuentas sin palabras.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)