Jarrones artesanos

Refluyen emanescencias en la pieza que hemos comprado. Advierto, en mí, la nostalgia de lo que ya conocía, del reencuentro. No sé porque, pero me satisface y atrae tal sensación.
Lo antiguo que apercibo en ese objeto es tan nuevo, como el árbol que, firmemente, con muy grueso tronco, otea el horizonte aparentando mucha edad, cuando en su camino esa edad es corta, es muy poca; camina hacia los cuatrocientos mientras esta recostado sobre la centena: Pura adolescencia.
Imágenes, formas y contrastes en el patio de mi casa, siendo poca la simplicidad en su presencia. Moldeadas figuras curvilíneas. Trazada de perfecta rectitud posada en la barandilla que sostienen jardineras y maceteros. Locura de capullos destetándose. Hojas verdes nacientes y amarillas moribundas. Ramas que se entrecruzan en perfecto kamasutra.
Cuentan y aposentan en mí los objetos, todas, cada una de sus miles de luminosas y renacientes e incandescentes estrellas. Cuentan acerca de lo que fueron antes, de lo que son ahora y sobre lo que estarán después.
La claridad plácida del entendimiento otorga poder sumiso: En su principio, cuando nos despierta, provoca agitación, para después, ya digerida la lección, pacificarnos al acentuar el placer que sostiene cualquier sorbo; como si fuera en cata; oliendo y paladeando, sintiendo la magia de cada elemento que nos ofrece la vida, cual elixir.
No desea perecer ningún sonido del vibrado, que surge en el golpeteo de las copas de cristal que celebran el festejo de continuos nacimientos. Parece que amainen y terminen los compases vitales, que desaparezca. Pero ¡no!, surcan los espacios, cruzan los tiempos y abriendo ventanas y puertas insospechadas nos saludan con más bienvenidas.
Por fin, decidí agarrar sentimentalmente el cántaro ya usado, que sobre la mesa del callejón artesano entonces vivía. Pregunté -¿cuánto?… Las ásperas manos ásperas del hombre resultaban explícitas, eran capaces de relatar sobre el viaje de la tierra: roca, tosca y dura, que maleada por el agua acabo como barro, siendo la labor de un hombre y mi futura fuente de verano.
Fuente de agua repleta, que con voz clara me llama y dice «acógeme con tus manos… Protégeme de cualquier caída».
Aquí todavía está, en la esquina tras la entrada izquierda de mi patio, junto al sediento rosal ensoñador. Pasó, de la tierra siendo barro a las manos del artesano. Se transformó por el arte del amasado movimiento y las ganas y necesidad del hombre. Pasó a ser participe del hogar anhelado. Pasó al rincon de mi patio; y es que rosales, claveles y bocas, lo estabán, hacía tiempo, esperando.
                

NOMBRES CENSURADOS

http://www.divshare.com/flash/playlist?myId=4795305-628  «nothing compares to you»_(synead o,connor)
Este frágmento puede estar impregnado todo él de muchas verdades, podría…
El, el amor como conjunto de la totalidad de las cosas y las personas. Como punto de partida y de reunión.
Él, como enigmática adivinanza por definir, pero concluyentemente real.
Él, con sus nombres diferentes siendo siempre el mismo, significando un único e inalterable contenido.
Él, apaciguador de carnivoras fieras, amansa sin domar. Conversa con nosotros por noches enteras, en la intimidad del confluir de unos sentimientos que descubren y hablan unificados.
Condensa la esencia del padre que nunca desearía el sufrimiento de su buen amado hijo. De la madre protectora que revitaliza la fatiga del ser que de sus entrañas parió dándole su apoyo, entregándole su esfuerzo… El amor sostenido por aquellos que altruistamente al resto animan.
Me pregunto, cuando alguien dice que es ateo, si esta diciendo que no cree en un nombre, o tal vez pretende indicar, que no es capaz de amar creyendo en la polifacética vida.
¿Es mas temeroso aquel hombre que cree en una permanente continuidad cíclica, o el que finiquta su existencia cuando su corazón deja de latir?.
Nos da miedo no disponer de amor, preferimos no creer en él o tacharlo como poético, inmaduro, apercibirlo como una ensoñación tan sólo pasajera. Cuándo, él, es el manantial del cual tomamos, sin darnos cuenta, la fuente regenaradora de todo lo que hay y existe. Podemos optar por llamarlo como se nos antoje, pero nombrado como fuera, resulta ser el único hogar en que todo el global confluye.
Que más da entonces el nombre que se le haya puesto, si tiene tres consonantes, cuatro silabas o solo una.
El amor vive en uno; y de ese amor hacia uno parten los caminos de una conciencia del bienestar para con todo y todos, y se pacifican armonizando las superficialidades y los interiores; a todo se le halla un mismo valor.
Amas no porque lo decides, tan solo amas porque amas, sin más. Coste cero de resultas, pero eso sí… inmensos beneficios.
Es al reconocerse uno cuando consigue aceptar a los demas, es entonces, cuando nos desposeemos del ego que maniata, dejamos de ser esclavos de un yo que colapsa y sentencia al entendimiento.
Afianzarse en el amor nos aporta un sinfín de renacimientos, descubrimos la posibilidad de alcanzar la integración con cada una de las partes existentes, reconocemos en todo lo que somos cada uno de nosotros.
Tan sólo está la diferencia, en el tiempo, el espacio y las circunstancias en que acontece, pero sucede. Amamos, sin importar si dios se llama dios, ala, buda o restankis. Amamos sin nombres.
                           
                    

Rematadamente duros

rematadamente duros Crustáceos adornadamente coronados, siendo reyes con territorio, capitulando de mostrar su naturaleza más corriente y mundana; ventosidades, eruptos, pelos sucios por casposos o grasos, gestos considerados como groseros, no pudiendo rascarse el culo o la nariz cuándo les pica; todo son formalidades en su mundo, mandan las apariencias.
No les resulta posible presentar al hombre o a la mujer que vive tras el duro aislante que representa el caparazón que han aceptado o que les ha sido impuesto. Contactos y ambientes restringidos, es lo único que les espera, siempre al margen de nosotros, los de a pie.
No vale cederle un bostezo al público, aunque estén somnolientos en conferencia episcopal o política. Les queda lejos la subida en el precio de una barra de pan o de un litro de leche. Las arcas de un estado les asigna buena paga, más lo consabido y añadido que les cae por la trastienda: las más ventajosas informaciones, bursatiles, inmobiliarias y financieras, que con garantía absoluta y sin temor a perdida, les incrementa, con excelente tapadera, sus protegidos y encubiertos beneficios. Es así como viven… viven bien, pero que muy bien.
Sabanas de satén, impregnadas de sudor humano, como de cualquiera, están pegadas y se acartonan sobre una verdad tejida a razón de farsas que les darán un estado febril y acabarán por enfermarlos. La vejez de la carne también se posa sobre ellos, de nada les sirve en la ducha o frente a aquella intimidad que delata las mentiras, su corona o rango con galones.
Cuadros enmarcados, vistiendo la imagen de la prosperidad pasada que obtenía concesiones por establecerse como intocable realeza. Tras sus ojos pintados, la obligación; la compostura estricta, las respuestas rígidas y ordenadas sin atisbo alguno de espontaneidad. Reverencias pasajeras e hipócritas dándose cita dentro de un palacio. La verdad más simple y cotidiana de una mayoría queda lejos  de su uniforme y circunstancias.
Tras su fachada, rematadamente estipulada, no por la corte, ni por el populacho, ni por militares, ni por el senado, sí por sus mismas generaciones anteriores, ellos andan encadenados a una estirpe de joyas y tronos que les minimiza y aparta de la fortuna del conocimiento máximo.
Solos. Preocupados, cabezonamente, en suplantar al que ocupo su mismo cargo antes que ellos. Preocupados en conseguir un exito mayor; los reconocimientos fundamentados en el cinismo cretino del reinar.
Agenda colapsada. Marchan a lucir su palmito, van para el África, Asia o alguna parte de la América latina, pasean por el tercer mundo como si fueran salvadores. Van allá donde los hay, de inocentes, muriendo en la calle sin medicinas y sin hospitales, donde las vidas parece que no tienen precio por no valer nada. Saludan hipócritamente a esas gentes que utilizan y de alguna manera les sirven, esas que no disponen de lo indispensable pero que esbozan por cualquier cosa una sonrisa. Esos a los que nada les resulta fácil, que ni para comer ni beber tienen. Esos mismos a los que occidente les regala grandes pedacitos de toxicidad y de miseria. Esos que se prestan a la foto que al mandatario le interesa, a la hora de salir, como benefactor, en la televisión o las portadas; viene bien posar mientras se combinan la indecencia que se les regala con unas cuantas sonrisas inocentes.
Esculpen una falsa muestra de generosidad y de bondad, pero, eso sí, a las 12… ellos bien puestos, con sus trajecitos de clase y con firma contrastada, piezas regaladas que no pagadas, ellos, acudiendo a la opulencia de reuniones y banquetes ¡lejos del pueblo!. Colapsan sus intestinos de tanto engullir, disponen de lo mejorcito de aquí y allá. Al día siguiente, las noticias resaltan la compasión y empatía de los reinantes, no el contenido ilusorio y la realidad banal que realmente ha acontecido; se hace gala de una ficción, se escribe hipocresía con letras mayúsculas.
Mayormente quedan para los libros de historia, los nombres fechados con siglos; cuatro apuntes simplísimos sobre estos y esos que han reinado. Coronas y laureles. Generales y tenientes. Confidentes engañosos, que saben bien disimular cada farsa y cada engaño, seres clasificados que se encuentran afincados dentro de un durísimo escondite, su caparazón.
No son caracoles ni caracolas, ni escorpiones, ni cangrejos. No conocen acerca de la verdad primordial y humana, por no saber no saben ni quien son ellos.
                                

Fases elegidas / Eclipses mágicos

Redonda, la luna, tremendamente redonda, aun en lo visual de sus menguantes, de sus crecientes, ella reposa satisfechamente redonda. El sol la cubre eclipsándola, cambian sus luces, escalonan sus intensidades. Se muestra en decapado decreciente. Aunque, así, por corto tiempo; resulta ser una pieza de vida y de arte… una pieza circunstancial. Añadida como un foto a foto, visualmente ofreciéndonos sólo recortes de su pletórica esfera; ella reposa colgada del cielo meciendo mareas e imposibles. Pende, sin hilos. Al compás de una redondez que nace y muere ante nuestros ojos y sueños, ella aparece y desaparece, ella se balancea.
Así mismo, mi ser, contempla las perspectivas de lo que hay, siempre esférico cruza los días.
Captado y observado como cilíndrico. Positivo. Supuesto como triangular o confiado le son medidos sus vértices. Configurado como rectangular, cónico, tanto seguro como inseguro. Establecido y enmarcado por otros como pentagonal. Creído escondido dentro de lo cohibido y en lo prohibido. En pos de una meta.
Aquí estamos: Captando. Admirando. Conformando. Desde aquí, donde algunas veces este ser que somos, en el que cada uno a su manera, añade decidiendo o rechaza escogiendo; introduce y preserva.
Elecciones respaldadas por las vivencias, fundamentadas en una buena parte por la carga genético-cromosómica que arrastramos, con su física y su química.
Recortando y pegando en el collage de nuestra vida aquellas valores que, como porciones de un puzzle, nos convierten en compositores. Entonces ¡todos somos artistas!.
No siempre se puede escoger la totalidad de un… lo pongo… o lo quito, pero, siempre, lo que sí podemos es seleccionar de entre algunas de las posibilidades de que disponemos la más idónea para construir.
Efectuando la elección de lo que nos gustaría de tener, sin rechazar para nada que no son utopía nuestros deseos y sueños. Nunca barajando unas medidas que calcen «imposible». No negándonos desde el principio. Afirmándonos con voluntad chispeante como energía nacida y renacida que perdura para llegar. Otras veces, aceptando que el resultado no es el que uno quiso que fuera. Tal vez corresponda lo que no buscabamos y vale dejarse llevar por la inercia evolutiva —aparecemos como ignorantes ante algunos de los aprendizajes que nos hacen falta—. Desconocemos si para mañana nos puede ser útil un estar y un devenir. En cualquier mañana, de aquí o de otras galaxias, esa información recibida, que a venido sin llamarla ni buscarla, contribuirá, seguro, aportando un mayor entendimiento nos hará resolver y avanzar ante problemas y enigmas.
Somos como un cometa trazando líneas en su surcar por el cielo; él no sabe, ni el porque de su dirección, de su gravedad, velocidad o ingravidez… pero el caso es que la vitalidad energética que lo posee lo empuja, hace que su norte esté siempre en la ruta que toma.
Quizás será, que sin saberlo se impregnaron en ese cometa energías de muchas galaxias, esas son las vivencias que le proporcionan andadura y conocimientos. EnergÍas conocedoras de una razón y de una sinrazón. Aun sin él recordarlas, dispone de ellas. EnergÍas que depositan sobre él una confianza que le hace confiar y aceptar el destino.
No sé… cabe el «¡quizás!… »
El peso de todo lo que ha sido vivido durante cada existencia, resulta capaz de positivizar o negativizar, pero en todo cabe una constante ¡la transformación!: La conversión de lo crédulo en incrédulo y viceversa. La inversión y el renacimiento no conoce de límites. La vida capacita para que se cambien las rutas y los caminos; el paraíso dorado puede devenir como verdadero infierno, y las hieles amargas del desencanto y la aspereza que conlleva la desilusión, puede hacer que acentuemos el gusto placentero de aquellos tiempos gratos que arriban a nosotros, haciéndolos que los valoremos como merecen.
Tener la posibilidad de elegir, es de los aspectos mas gratificantes. Y sin ser demasiado evidente, la elección, es de las herramientas mas poderosas que tenemos al estar en este universo.
                                                                              ***                                 
Elegir para construir lo que nos gustaría. Hay veces, que por diversas causas se pueden destruir las creencias que teníamos puestas en unos objetivos, en una meta. Podemos ver como se desmorona el castillo que estabamos construyendo, pero hay que intentarlo. No hay que decaer e ir a por todas, sin perder ni la ilusión, ni la esperanza. Ser consecuentes y aceptar lo mas rápidamente posible para continuar divirtiéndonos y jugando ¡respirando!.
Eclipses de la luna, lo mismo que hay eclipses en nuestras vidas. Causados por siuaciones, por gentes, por condicionamientos internos o externos. Eclipses que pueden cambiar la dirección de la óptica con la que sentimos, como así mismo cambiar nuestro entendimiento. Levantarnos o hundirnos, relajarnos o estresarnos. Cada eclipse que acontece es capaz de cambiar nuestra percepción de lo que ocurre en nosotros y a nuestro alrededor, puede posibilitar unas mejoras.
Arriba y abajo, a derechas y a izquierdas, por cada uno de los cardinales los planetas circulan por las galaxias.
Nosotros somos planetas en la galaxia de nuestra vida: Disponemos de satélites y de estrellas. De atmósfera propia y de adherida. Circulamos sobre un eje que, a su vez, gira sobre otros ejes, provocando un impresionante engranaje. Cuando nos vamos conociendo, así como conocemos lo que hay para escoger, se posibilita la elección; y hay que agarrar con firmeza aquello que nos gustaría, aunque en un principio para otros o para nosotros mismos aparezca como un sueño, no hay que soltarlo.
Ratitos de tristeza. Ratitos de alegría. Ratitos de confianza. Ratitos de desconfianza. Ratitos de inseguridad. Ratitos de seguridad. Ratitos de soledad. Ratitos de compañia; y así continuaríamos… Por haber ¡hay de todo!, pero dentro de este total que hay, podemos elegir, por lo menos intentar hacer una elección adecuada según necesidades, prioridades o apetencias.
                                
                                         ***  ***  ***
En gaudir del millor que ens ompli x dintre, senzillament no ens sentim desangelats, doncs uns altres, de ben segur, veuen aquelles ales que tenim i ens ajuden a volar, així, confirmant-nos que encara no las hem perdut, aprenem a ser lliures. Perdurem tant amb la fortalesa com amb la fragilitat de la inocència; estem nets i nus, més desperts que mai.
No es facin petits per el plor els teus ulls; desitjo que estiguin lluminosos com jo sé que son, com els conec. La brillantor de la teva pell, pletòrica per la felicitat de trobar el que busques i necesites , i, al fer-ho, retrobarte on vols. Descobreixes, de repent, la màgia que estava amagada dintre de tot, per tot arreu. Sorpresa seguida de sorpreses que t’empaiten…

Sequedades atrás

sequedades atrás
Banderas, fronteras, los límites afianzados en lo políticamente correcto son… para los especuladores, por los manipuladores, para seres faltos de conciencia y mercenarios sin escrúpulos.
Le doy un bofetón para cruzarle la cara; para sucumbieran las farsas, los embustes y la manipulación con sus patrañas.
Acudan legiones de paz, impartan justicia, arrasen, sin contemplación, miserias establecidas, anulen el poder de aquellos hombres ambiciosos y altivos que se sacian menguando la vitalidad y la esperanza de otros. No dispongan de cuartel los que menosprecian el valor insuplantable de otras vidas, perezcan los aullidos terrenales que pregonan sólo desespero y angustia, retorne el espíritu que vagaba errante y destierre a los que sentencian a base de injusticias mientras pisan.
El que hoy es dominador recuerde la afrenta que contemplo, se vea y sienta cabizbajo, extraiga de sí su orgullo y contemple el renacimiento. Consienta en morder el polvo pero obtenga el peso; la fe y verdad del perdón; clarifique su sed y que no se postre frente a realidades quemadas que antes veneró.
Vuelvan a ser vergel los territorios que por el hacer especulativo e impropio se tornaron áridos. No lloren nunca jamás ni las flores que devenían cortadas ni las mujeres y hombres que sintieron sus vidas desmembradas.
Suenen nítidos los acordes, ya se acomode sobre esta tierra nuestra la sinfonía que una mayoría quiere escuchar. No aparezcan violados los frutos del árbol ni los minerales del mar ni laos planetas y las nubes o planetas del cielo, contemplemos la gracia que se esconde cuándo caminamos desnudos; sin nada que esconder, mirándonos a los ojos.
Sirva la reflexión, que para nada sirven los duros castigos. El aire que respiremos contenga respuestas, reconozcamos que existe un punto donde se dan la mano, cómplices y hermanados, el alfa y el omega.
                             

DIOSES RISUEÑOS

Os vine aquí a buscar, para compartir unas cuantas risas que nos acerquen a los dioses, así, de paso, nos presentamos, les saludamos, y aún mejor, les conocemos…
-¿que tal dios pascual?, oh!, diosa Elisea; como siempre, tan bien puesta y excelentemente entera.
Jajarajajaja… río Euclístide, dios de los altibajos. Éste, en su vuelo celestial, no cesaba de ahora arriba, ahora abajo… ahora abajo, ahora arriba. Sin poseer un estacionamiento concreto.
Mientras Rescóplodis sonreía saludando al zambullirse dentro del inmenso rubí que tenía a su costado, y al penetrar, disolviéndose en él, resonó un musical «glup» como ocasional y momentanea despedida, sirviendo de divertido epitáfio.
Al tiempo que aparecia por sorpresa y desde detras de una enorme nube, Constaftar, dios habilitado como dios de los remiendos, cual, con su piel azul fosforescente iluminaba, nos servía a los presentes de una luz tenue, de relajante lamparilla que alternando posiciones daba la justa luminosidad a todos los rincones del palacio.
Apareció mostrando una enorme barriga que, como globo, se hinchaba casi al punto de estallar igual que se deshinchaba tanto que parecía iba a desaparecer.
Palacio de los dioses de unos dioses que invitaban al olvido de pesares, a tomar por estandarte a la risa. Palacio que rebosaba divertimento joven y por joven animal. Donde se eludían razones y porqués, alejados de dialécticas explicaciones, donde, por completo, era prefería desbancar cualquiera de las lógica u órdenes establecidos, donde era lider el vasto absurdo carente de raciocinio.
Palacio repleto de joyas atemporales, tan plebeyas como reales, de esa saludable y etérea consistencia que cabe dentro de las risas.
Risas exentas de fecha de caducidad, desentendidas de parasitarias secuelas o de pragmáticos y encajonados conceptos. Risas, ole x ole las tuyas y las mías; nuestras risas.
Jajarajajaja… Reímos con los dioses de la vida, de la constatable y de la que es pura fantasía. Creo en estos dioses, ellos son dignos compañeros pues reconocen, la fuerza que emana en cada una, en todas las que han estado, las que están y las que vendrán, la energía contagiosa y constructiva que emana de cada una de nuestras risas.
Me río y soy incapaz de ver la tierra, tampoco veo el infierno no hay un atisbo de perfecto cielo. Jajajarajajaja… gracias dioses por constantemente multiplicaros, por mostrarme una suma ineludible; la gracia tomando cuerpo, ese graciosamente ridículo cuerpo que se llama alegría.
                                                  palacio de los dioses
 

Lunas soleadas

 

Quiero un sol que caliente y conceda crecimiento ¡niégueseme un sol que abrase!. Deseo un sol, grande y redondo, contento, sonriente, amable y complaciente. Sol soleado y templado. Sol ideal del abril primaveral. O un sol descendido por ese otoño, en que, prematuramente copeando, se componen vírgenes, los valles y mesetas.
Cálida, sol, es tu compañía. Cuando en el frío del presente o del pasado, tú, sin llamar te has presentado para avivar. Siendo el edredón; dándome alivio en la frialdad de una mañana, en que el rocío demostraba el helor intenso con su escarcha. 
Fue una vez en que te observé, sol, medio adormilado; comentándole a la luna, bien de frente. Cuando lleno de verdad corazonada acariciabas sus cabellos mechados con el ocre amarillento de tus besos. Sol, proclamándole amor eterno a nuestra/tuya luna; conversando sobre los pedazos de silencio y los retablos de sueño que debíais conservar y proteger. Entre revolcones, abrazos y caricias, nacieron las estrellas para, entre parpadeos, guiñarnos ilusiones… Y así, de a poco, se multiplicaron y crecieron planetas que serán, por siempre, sus hijos; cuales contemplarán, como testigos fieles, esta, su hermosa y distante locura.
Luna y sol, poseen millares de reinados; gaseosos, líquidos, corpóreos y volátiles, azules, verdes y encarnados. Cortejan cometas centelleantes. Mediante un pacto inalterable ¡sellaron!, el acuerdo de ofrecerse; a regañadientes, irremediablemente: La noche para uno y el día para el otro.
Cuando uno de ellos se acuesta, el final aparece… mientras nace, del otro, el inicio, sea como fuera, ambos siempre viven dentro de un amor constante y temprano; en el horizonte donde parece que todo termina, allá donde las montañas o el mar se despiden diciéndose adiós, ellos se encuentran sin que nadie lo sepa. Se besan, desmantelando el tiempo y distancias. Ellos se aman; adjuntos a la eternidad impresa en el universo, son amantes pasionales e inseparables compañeros. 
                                   

COCKTAIL

 
___BREBAJE XISPIYA___
http://www.divshare.com/flash/playlist?myId=4780927-104    "hurricane"_(bob dylan)
Cuando creas o sientas que la vida se te ha quedado estancada, te falten ilusiones, o te machaquen los mismos cuatro pensamientos ahogandote, desgastando tu equibrio, robando tu tiempo presente. Te preparas; y sorbes tomando, de este compuesto que aqui te comento:
+++, del pasado recoges la sustancia que tuvo el reencuentro con el ser querido que hacia tanto, tanto tiempo que no veias y encontraste por las calles de casualidad. Con el cual te reiste de la manera mas espontanea. Recuerda que esa u otra persona te volvera a sorprender. Recogemos la espontaneidad de aquel
momento; y a la cocktelera!!!
+++, de lo fisico, escoges la prenda de tu vestuario que te sea mas confortable, no la que mas te guste por diseño, o por corte, la mas confortable, la que te haga sentir casi desnudo, por su comodidad; y a la cocktelera!!!
+++, añades, si eres chica, el hacerte algo diferente en tu pelo, una trenza, un corte que nunca antes habias llevado, un teñido. En el caso de los hombres puede ser valido colocarnos una pulsera o algun detalle como complemento, detalle que podamos observar en el transcurso de las horas del dia. Esto nos servira como simbolico, como recordatorio en la propuesta de reir y no de llorar.
De respirar y no de ahogarnos, por mostrarnos la posibilidad de la eleccion; y a la cocktelera!!!
+++, poner un ramo de las flores que mas nos gusten, un cuadro que nos llene al mirarlo, una pieza que nos reconforte de ver, en un lugar bien visible de nuestro hogar, por recordarnos lo confortable de tantas cosas; y a la cocktelera!!!
+++, renovamos totalmente la musica que tenemos para escuchar; descubrimos ritmos y sonidos a los que no estabamos atentos, acogemos la innovacion; y a la cocktelera!!!
+++, buscamos lugares nuevos para pasear, o para estar en nuestros dias de descanso, sea en la ciudad o fuera de ella, como respuesta a la creencia de que todo esta visto y recorrido; y a la cocktelera!!!
+++, levantar alta la cabeza mientras caminamos, no andar mirando el suelo, recordarnos lo valiosos que somos o podemos ser para tanta gente, nos reporta confianza y seguridad; y a la cocktekera!!!
+++, despues de probar con cada uno de estos alimentos….llamas a un amigo;     Classic-Cocktails-Cosmopolitan-Print-C10206317   
y compartes con el cada una de las sensaciones que te han reportado los pasos seguidos en la preparacion del cocktail, al añadirlos uno tras uno, los contrastas positivalizandolos; y a la cocktelera!!!                           
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Estoy seguro de que pueden recuperarse al aplicar estos sencillos pasos, perspectivas optimizadas de la realidad en la que nos encontremos. Perspectivas diferentes a las que en momentos de desanimo; y de desilusion tenemos.

La energía de los pensamientos

Como respuesta al peso energético de los pensamientos, van estas…
La razón venida por la energía que generan nuestros pensamientos: Cabe que sea cierto que desde nuestros pensamientos ya iniciamos la construcción o la destrucción.
Los pensamientos son capaces de adoptar infinidad de expresiones para comunicar contenidos. Pueden desunir y solidarizar, incluso resquebrajar aquellas estructuras naturales que no habitan gracias a él.
Los pensamientos nos proporcionan posibilidades creativas innumerables: Resuelven incognitas que todavía estaban por descifrar. Responden a adivinanzas y enigmas encontrando soluciones. Diseñan, uincesantemente, perspectivas para el mañana; nos ayudan. Pero, tambien manipulan y deforman una parte de la realidad, la distorsionan, pues el prisma del pensamiento siempre suele ser particularmente propio, está anclado a una vida individual, se afianza sobre la autentica soledad del ser.
Nadie piensa por uno, aunque muchos aporten reflexiones sobre ese alguien. Siempre, sólo uno decide hacia donde encaminará sus pensamientos.
Un apunte… no podemos darle de lado a la importancia energética de la naturaleza por si misma, sin necesidad de ningún pensamiento, simplemente por ser naturaleza persistentemente evolutiva que dispone de infinidad de elementos para girar y girar y avanzar. Y el pensamiento es simplemente una de las herramientas con la que la creación elabora.
El pensamiento puede posibilitar, pero tambien imposibilitar. Él habilita, por si mismo, multitud de interrogantes que no nos facilitan lo más mínimo el placer durante el paso de los dias, llega a resultar un estorbo muchas de las veces. En ocasiones suele confundirnos tanto como hasta la demencia.

Cuestion:
-Los animales irracionales se dice que no piensan (queda como duda, es una incógnita que se promulga…? ¿Generan ellos energía? ¿Su vitalidad energética es más o menos potente que la nuestra?
-Las plantas y las flores se dice que no piensan_¿Son, ellas, las que posibilitan y potencian el movimiento físico en este planeta?.
La importancia del pensamiento se evidencia como relativa.
Es aquí cuando me pregunto, en que manera podemos estipular el poder energético de lo existente entendiendo como básico al pensamiento. Quizás existe en nosotros una parte inmensa de engreimiento al considerarlo así, evaluándonos como seres superiores a otras especies que son igual de valiosas.